El Padre Erizo elige a Sapiola (Tragedia en un acto)

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Por Juan Calamares

Dramatis personae:

Padre Erizo (Dios primigenio, místico, orate, creador de una secta de imbéciles)
Saavedra (Filósofo)
Sapiola (Tonto)
Perromelón (Cancerbero)
Ferrada (Nihilista)
Amira (Amira)
Teobaldo (Científico)
Sofía (Venus)
Calamares (Un gran hombre)

(El limbo. Un escenario hecho de roca. El piso está mojado, hay cosas vivas que serpentean en la superficie. En un trono de huesos humanos está Padre Erizo. A sus pies Perromelón. A su derecha Sapiola. Saavedra cae por un agujero del techo)

Saavedra: ¿Dónde estoy?

Padre Erizo: Hijo mío…

(Saavedra corre donde Padre Erizo y le besa el anillo. Abraza a Perromelón)

Saavedra: ¡Oh, Padre Erizo,! ¡el mundo real es cruel, tan cruel! Afuera conocí a un hombre terrible, llamado Juan Calamares. Me humilló, Padre Erizo. No respetó mi filosofía y me humilló (Saavedra mira a Sapiola, es su doble exacto. Su piel es su piel, sus huesos son sus huesos) ¿Y éste quien es, Padre Erizo?

Padre Erizo: Su nombre es Sapiola. Es tu doble opuesto. Un mal reflejo. Tú eres sabio, él es tonto, tú eres atractivo a las mujeres, él las repele.

(Saavedra escruta a Sapiola. Le retuerce la cara)

Saavedra: No es una máscara. Pero juro como que me llamo Luis Saavedra que es un tonto, ¡ja!, un gran tonto.

(De un agujero del techo cae Ferrada)

Ferrada: ¿Qué es esto? ¿El infierno?

Padre Erizo: No eres tan nihilista, como creías , Ferrada. No mereces al Demonio. Este sólo es el limbo.

Ferrada: ¡Oh, que decepción! (Ferrada saca un revolver y se pega un tiro.)

Saavedra: ¿Y esa fue toda la participación de Ferrada?

Padre Erizo: Así es. Perromelón, a él…

(Perromelón obedece y se come los restos de Ferrada)

Saavedra: Adiós Ferrada.

Sapiola: Adiós Ferrada.

Saavedra: Padre Erizo, este tipo me está remedando.

Padre Erizo: No te remeda, solamente aprende.

(Saavedra se sienta a los pies de Padre Erizo)

Saavedra: De verdad, Padre Erizo. El mundo de los vivos es horrible. Nadie siguió mis enseñanzas. Me consideraron un tonto. Ese Calamares fue el responsable.

Padre Erizo: Eso le ha pasado a otros de mis profetas. Jesús, sin ir mas lejos. Tranquilo, que yo no te juzgo un tonto.

(Sapiola se sienta junto a Saavedra)

Saavedra: Padre Erizo, este tipo está imitando mis gestos.
Padre Erizo: A nadie le gustan los soplones.

(Se abre el techo y cae Teobaldo. Mira a Saavedra y a Sapiola)

Teobaldo: Un Saavedra, dos Saavedra, ¡oh, me desmayo!

Saavedra: Es que es mi doble opuesto. Mi parte tonta.

Teobaldo: ¿Ah, sí? ¿Y yo que hago aquí?

Saavedra: ¿No lo recuerdas?

Teobaldo: Soy un científico pero mi memoria es inexacta. Tu y yo y otros mas, estábamos en una fiesta y de pronto… no recuerdo más.

Padre Erizo: Eso no importa, lo importante es que ya no estás en el mundo de los vivos.
Teobaldo: ¿Estoy muerto?

Padre Erizo: Más o menos.

Teobaldo: ¿Pero entonces por qué hablo? No es creíble, no es tecnológico.

(Suena música de toples y aparece Sofía, haciendo un striptis. Todos la miran, babeándose)

Teobaldo: Hermosa dama.

(De algún lugar reaparece Ferrada. Saca unos billetes para meter en la tanga de Sofía)

Saavedra: ¿Y tú que no estabas muerto?

Ferrada: No, este, digo, sí, este… ¡Rayos!, y yo que quería mirar el topless.

(Ferrada choca los puños y desaparece).

Teobaldo: Eso fue muy raro.

Saavedra: Sí, rarísimo.

Sapiola (babeándose por Sofía): Mmmm, ñam ñam , humm, ñam ñam.

Saavedra (abofetea a Sapiola): ¡Sátrapa!

(Sapiola se pone a llorar y sale. Sofía queda totalmente desnuda. Besa a Padre Erizo en la boca, y enseña el culo redondo. Los demás se mueren de envidia. Sofía se monta sobre Padre Erizo. Felación. Sexo y degradación. El orgasmo de Sofía reverbera en las paredes. Sofía se desvanece)

Saavedra: ¿Y esa quien era, Padre Erizo?

Padre Erizo: Eso a ti no te importa, idiota (Padre Erizo golpea a Saavedra).

Saavedra: ¿Por qué me pega?

Padre Erizo: Perdón, te confundí con Sapiola ¿Dónde está Sapiola? Sapioolaaaaa…

(Entra Sapiola, comiéndose una barrita de cereal. Padre Erizo le da una bofetada)

Padre Erizo: Eso es por llamarte Sapiola

Teobaldo: ¿Puedo pegarle yo, Padre Erizo?

(Padre Erizo asiente. Teobaldo golpea a Sapiola y su cara se transforma; ya no es un científico, ahora es un asesino. Sapiola sangra de las orejas y se sacude con espasmos de muerte)

Teobaldo: No se mueve. ¡Oh, dulce ciencia, lo he matado!

Sapiola (reincorporándose): No, no estoy muerto.

(Entra el coro. Son quince hombres desnudos con máscaras de cerdo que bailan mientras declaman su parte)

Coro: Ahora Padre Erizo va a decir/ aquello que nadie podrá resistir/ sus horas de hombre genial han pasado/ parece que ve a Teobaldo Mercado.

Teobaldo: ¿Y yo por qué salgo a cuento?

(El coro sale)

Padre Erizo: ¿Como murieron , hijos míos?

Teobaldo: Ya le dije, Padre, estábamos en una fiesta. Danzábamos, comíamos, bebíamos, cantábamos.

Sapiola: Y recitábamos a Lope de Vega.

Padre Erizo: Sé lo que pasó: estaban borrachos sí, como una cuba, sí, e hicieron lo malo, sí, lo malo y lo terrible. Tan malos fueron en sus vidas que merecen el infierno, pero yo los he salvado. Pero sólo puedo contenerlos aquí por un rato. Si no hacen lo que les digo, el demonio los reclamará.

Teobaldo: Si bien soy un científico, igualmente le temo al demonio.

Saavedra (chocando los puños): Sólo desearía que Juan Calamares estuviera aquí.

Padre Erizo: ¿Quieren ser salvados? Entonces limpien mi mansión.

(Suena música de aseo ¿Quién sabe que clase de música es esa? Los discípulos de Padre Erizo se ponen a limpiar. Esto tarda aproximadamente 45 minutos, o sea, 3/4 de la obra. Son acciones monótonas y repetitivas, sin ninguna trascendencia en el drama)

Saavedra: Juro como que me llamo Luis Saavedra, que esto está inmaculado.

Teobaldo: ¡Oh, dulce ciencia, ha quedado reluciente!

(No es cierto. Todo está absolutamente igual)

Coro (tras bambalinas): El padre Erizo está abusando/ y ustedes no saben que…

Padre Erizo: ¡Silencio!

(Entra Sapiola ¿Pero acaso se había ido a alguna parte?. Tiene las piernas rígidas y camina como un robot)

Sapiola: Yo ser un robot, yo ser un robot.

Saavedra: ¿Porqué este tipo tiene que tener mi cara?

(Sapiola cae al piso y sigue ejecutando su torpe danza)

Padre Erizo: Esa fue la primera tarea. La segunda es…

(Se abre el techo y cae Calamares)

Calamares: ¡Oh oh!, estoy en el infierno, bla bla bla, oh, oh, sí, que miedo, ooh, no, estoy en el limbo, sí, bla bla bla…

Saavedra (a Padre Erizo): ese fue el que me humilló.

Padre Erizo: ¿Y como te humilló, hijo mío?

Saavedra: No respetó mi filosofía.

(Saavedra comienza a narrar las formas de humillación de Calamares, pero entonces suena el himno nacional de Ecuador, muy fuerte y nadie escucha sus reclamos)

Padre Erizo: ¿Terminaste?

Saavedra: Juro como que me llamo Luis Saavedra que apenas empiezo.

Padre Erizo: No importa. Tu segunda tarea es batirte a duelo con Sapiola.

(Sapiola se pone unos guanes de box pero entonces el techo se abre y cae Amira)

Amira: Déjenme adividar ¿Estoy perdido en el mundo mágico de la Internet?

Padre Erizo: Estás muerto, idiota.

Amira: ¡Rayos!, yo que creía que estaba perdido en el mundo mágico de la Internet.

(Entra el coro, pero Padre Erizo los amenaza con Perromelón, así que el coro sale sin hacer ningún comentario)

Amira: Apuesto que este se llama Sapiola.

Saavedra: ¿Y tú cómo lo sabes?

Amira: No sé, se me ocurrió (Amira saca una botella de Jack Daniel´s y se pone a beber. Cae borracho y se muere por shock etílico)

Calamares: Se murió.

Padre Erizo: Sí, ahora está en el infierno. Pero vamos, Saavedra, Sapiola está esperando.

(Sapiola y Saavedra luchan. Hay sangre, huesos rotos, mordiscos, más huesos rotos, alaridos, apuestas, y Perromelón, que juega entre ambos, porque, como todo perro, siempre quiere ser el centro de atención. Sapiola mata a Saavedra. Perromelón se lo traga)

Sapiola: ¡Yo gané, yo gané!

(Aparece Sofía, totalmente desnuda y meneando el culo. Le pone una medalla a Sapiola. Sofía es tan sexual que Amira resucita. Suena un sonido de campana que alude a su repentina erección)

Amira: ¡Resucité!

Padre Erizo: Sí, pero ahora morirás.

(Padre Erizo trona los dedos y Amira muere. Perromelón empieza a devorarlo)

Calamares: ¿Te diste cuenta, Padre Erizo? Sapiola no tiene sombra.

Padre Erizo: ¿Y?

Calamares: Bueno, es que es muy raro, la gente siempre tiene sombra.

Teobaldo: Es un hecho científico.

Padre Erizo: Pero es que Sapiola no es como toda la gente, es sólo la parte tonta de Saavedra. Un personaje unidimensional no necesita sombra.

Amira (desde el estómago de Perromelón): No estoy muerto.

Teobaldo: Entonces Padre Erizo, ¿nos hemos salvado del infierno?

Padre Erizo: nunca estuvieron en peligro de ir al infierno. Yo sólo quería que limpiaran mi casa.

Teobaldo: ¡Rayos!

(Aparece Ferrada)

Ferrada: Debo decir que… ¡Oh, perdón! (sonriendo), es verdad, estoy muerto (Ferrada desaparece).

Calamares: ¡Pobre Ferrada!

Teobaldo: A mí no me da pena.

Amira (desde el estómago de Perromelón): Aquí dentro está Saavedra.

Padre Erizo: Sí, y ahora tendrán que vivir juntos por la eternidad.

Saavedra (desde el estómago de Perromelón): Juro como que me llamo… (Perromelón se tira un pedo), ¡oh, que asco!

Calamares: ¿Y ahora qué? ¿Vamos a volver a la tierra?

Sapiola: Sí, yo quiero volver a la tierra, a hacer muchas locuras, muchas locuras (Sapiola se pone a bailar como Shirley Temple. Es muy triste, es muy penoso).

Calamares: ¡Cállate Saavedra!, digo, Sapiola.

Coro: Bailando en un hospital, me encontré con Luis Saavedra, digo, Luis Saapiola/ Él era muy especial, sus zapatos de plataforma…

Sofía: La vida es dada para el amor, la vida es dada para el placer.

(Super orgía con Sofía. Hasta el coro participa. Hasta Perromelón participa. Incluso Amira y Saavedra, desde el estómago de Perromelón, participan. Ferrada, sin embargo, no participa. Termina la orgía. Sofía desaparece y nadie recuerda lo pasado. Padre Erizo trona los dedos y hace aparecer a Ferrada)

Ferrada: ¡Gracias Padre Erizo¡ ¡Oh!, se acabó la orgía…

Padre Erizo (abriendo el hocico de Perromelón): Sal de ahí, Amira.

Amira: Gracias, Padre Erizo.

Saavedra (desde el estómago de Perromelón): ¿Y yo?

Padre Erizo: Tú no, ahora serás reemplazado por Sapiola. Esa es mi enseñanza, queridos hijos. La enseñanza que dice que si se no piensan correctamente, serán reemplazados por Sapiola…

Saavedra (desde el estómago de Perromelón): ¡Pero si yo soy un filósofo!

Padre Erizo: Y ahora volverán la Tierra a hacer estupideces. Ustedes, mis más queridos hijos, es decir, Teobaldo, Ferrada, Amira, Calamares y Saavedra, digo, Sapiola.

Sofía (Hablando directamente desde el interior de la mente de los personajes): ¿Y yo?

Padre Erizo (jadeando): Sí, hija míiiia… Y tú también, Perromelón.

Perromelón: Es un gran placer, Padre Erizo.

(Todos se abrazan y caminan hacia las sombras del mundo de los vivos. Felices, por haberse librado de la muerte. Son los apóstoles de Padre Erizo, aquellos que derramarán su verdad sobre la tierra)

Coro: Ellos volvieron/ al reino de los vivos/ a la tierra huraña/ de costras y entredichos/ Teobaldo, Ferrada y Amira/ Perromelón y Calamares/ Y también Saavedra, digo, Sapiola/ Todos juntos en hidalga armonía.

TELÓN

 

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