Archivo de la categoría: Andrés Silva Odellober

Erizo: Especial de Noche de Brujas / 2014

Estándar
Ёжик в тумане

Ёжик в тумане

Erizo está cansado. El Padre Erizo se aleja a su comodidad en lo más profundo de la montaña, desde allí ve como el Erizo languidece. Pero de vez en cuando, rompe su contemplación para obligar a escribir a los que quedan. Sobre todo si es Halloween o Navidad. Los especiales de Erizo son apetecidos y ya se lo quisieron otros falsos grupos literarios. El Padre Erizo observa al pequeño Tué y a Saavedra, pero ya no mira más allá de ellos dos. ¿Será hora que el Erizo necesite sangre nueva?

Un cuento de terror para Erizo (ficción), por Tué Tué. El pequeño Tué, el más joven de los Erizos, viene a complacer al Padre Erizo presentando este texto sobre el rock star Calamares. Un relato desde el profundo averno moral que nos viene a hacer reflexionar el porqué el hombre está en una sempiterna lucha consigo mismo y el mundo interior. En realidad, no pasa nada de esto, pero es un texto disfrutable para estas fechas.

Desolación (ficción), por Luis Saavedra. Vuelve el escritor favorito de los fantasmas, porque son los únicos que lo leen. Saavedra amenazó con escribir un relato de auténtico terror y humor, digno del Erizo, pero terminó pergeñando este triste recuerdo de sus días mejores. La historia de una chica sumida en el pozo de la tristeza y el encuentro con otros tipos de pozos, aún más profundos.

Una máscara para Roberto (ficción), por Luis Saavedra. Rescatamos este cuentito publicado en el momento en que pasó desapercibido. No es que no vaya a pasar lo mismo, pero al autor le hubiera gustado etiquetarlo bajo un Especial de Noche de Brujas, así que qué diablos. Adelante, vean.

Cortando cabelleras en el Fin del Mundo (ficción), por Juan Calamares. Aunque ya no fue el fin del mundo, nos hubiera gustado leerles este tipo de relatos a las hordas de zombies que arrasaran el mundo. El mundo se vuelve cada vez más fome, a medida que van cayendo los mitos y los ánimos milenaristas. En mil años más, Erizo volverá a escribir un especial sobre el fin del mundo.

Prolegomena zu einer jeden künftigen Pataphysik (ficción), por Remigio Aras. Del peluquero que mejor escribe en Concón, recuperamos este textos hecho para disfrutar su imagen de cabecera. Por que es gratuita, y también porque sale Pablín y Calamares, y al final Saavedra luce una corona de espinas doradas que le queda muy cool.

Un nuevo año y un nuevo Especial de Halloween. La comida está servida en la mesa del Padre Erizo, santificado sea su nombre. Comed y bebed de su mesa para que este 31 de octubre no sean visitados por los tordos de mal agüero ni los rostros en la oscuridad.

Los Plosoms

Estándar

 

rafa (1)

Por Tué Tué

Nota :  El  comité  editorial  Erizo  considera  que los  errores   gramaticales  o sintácticos son parte del  estilo del  autor, por lo tanto ha  decidido  mantenerlos. Y si por casualidad a alguien le interesa leer los episodios anteriores de Los Plosoms: Capítulo 1, Capítulo 2, Capítulo 3.

Según lo que tengo informado, había una vez una persona llamada Pablín. Él era como cualquier otra persona, exceptuando con una habilidad  única, Pablín podría crear portales que lo llevaba a otros mundo y dimensiones, pero no tenía la capacidad para controlarlo a voluntad. Ésto le causaba muchos problemas, a veces se abrían portales que cruzaban algún amigo o familiar que nunca más volvía aparecer o simplemente lo cruzaba él, haciendo que permaneciera desparecidos por meses o años. Incluso lo había internado en un manicomio por cinco años que permaneció en un mundo similar a al tierra y llegó contando de que Allende no había muerto y que Pïnochet fue el héroe que salvo al gobierno socialista del Chile de 1973, como también alegaba de que un tal “Prxy” le dijo que viva en un mundo artificial creado para ser parte del engranaje para mantener en coma eterno a dios, ya que si despierta acabara con todo el universo, que es el sueño de este cósmico ser… Sin embargo, esto son elementos ajenos a la historia que quiero contar,  pero esenciales para que entiendan, ya que lo que voy a contar es el día en que Pablín viajo al mundo conocido como Plosms.

Pablín se encentraba como siempre tomando sus medicamento anti -psicóticos , cuando de repente de la nada se abrió un portal delante suyo. Al principio, Pablín disidió ignorarlo ya que pensaba que se traba de alguna “episodio” metal que estaba experimentando. Pasaron horas en que el portal cada vez perdía de consistencia y Pablín se dedicaba a ignorarlo. Pero en vista de que  la “alucinación” no se iba y el joven decidió cruzar por él, ya que de sí lo cruzaba y no ocurría nada, acabaría con la perturbación metal que experimentaba. Que equivocado estaba por pensar así. Cuando se dio cuenta de que ya no se encontraba en su casa, en un entorno que no era nada familiar con arboles de conos semi-conicos; con una enrome flor morada que pareciera tener en su centro un especie de ojo, y un cielo de color morado, Plabin dejo de engañarse de que era mera ilusión de las sinapsis que sufría en su cabeza. Así que, decido explorarlo   el extraño mundo. Pero fue sorprendido por por unos insectos-lagartos que portaban extrañas lanzas-escopetas. Parecían estar enojados con Pablín, que lo expresaban con sus enromes ojos amarillentos brillosos,  y éste huyo de inmediato a través del bosque, mientras las insectos-lagartos disparaba extrañas armas, que realizaban un zumbido leve y disparaban un especie de bola lumínica anaranjada, el cual uno de ellos le llega  directo por la espalda hacia el corazón. Pareciera que al fin Pablin se había encontrado con su creador, pero lo que sabía es que los insectos-lagartos tenían mecanismos y tecnologías más allá de lo comprensible.  Claro que sí. ¿Cómo crees que te estoy mintiendo?. Sí me dejas terminar, podrás entender todo lo que te estoy contando.

Pablin, despertó bruscamente dentro de un especie de capullo. Todo desnudo y cubierto por una viscosidad blanca. Su primera reacción, fue buscar la herida en su corazón. Pero no halló nada, incluso notó que su grabe caso de “píe de atleta”, ya que uno de sus pasatiempos era el trote por los cerros,  se había curado por completo, además de haberse borrado algunas cicatrices de la infancia , como el corte que recibió en su rodilla, cuando se dio una vuelta carnero encima de la cama de sus padres, ya que su hermana dejo un vidrio encima de la cama. Cuando terminaba de  revisar su cuerpo, entraron dos insectos-lagartos y lo tomaron de sus brazos y lo arrastraron por serie de galerías y pasillos, mientras Pablin sólo se dejaba estar. En el trayecto, Pablin notó que había diversas cosas tiradas y ordenadas por esos lugares, entre las cuales había una serie de armas de extrañas formas, platillos voladores, recipiente donde se aprecian seres espectrales, huesos de extraordinario tamaño y de formaciones nunca antes vistas, pero lo que más se sorprendió fue que encontró objetos ya conocidos, como viejas televisores con  bulbos, que trasmitían viejos programas de “Sábado Gigantes”, diferentes sombreros, capuchas y máscaras, entre otras cosas que parecían sacadas de un sed de un televisor o  el patio de un acumulador compulsivo.  Cuando llega a lo que pareciera ser un gran salo, Pablin se da cuenta de que ahí un enorme trono donde estaba sentado alguien, quien se levanta notándose quera un especie de hombre con una armadura parecida en forma y tamaño a los insectos-lagartos y que usaba unas capas que simulaban ser alas de libélula. Su presencia pareciera imponente cada vez que se acercaba a Pablin… Pues claro, cualquiera se asuntaría con semejantemente monstruo y sobre todo cuando tenía unas enormes puás que salía de su antebrazo. Yo estaría aterrado por lo mismo. En fin, cuando estaba los suficiente mente cerca, él hace un especie de sonido gutural que parece salido de una radio con interferencia, Los dos insectos-lagartos parecieran entenderlo y suelta a Pablin  y se retiran del lugar. Pablin se mantenía agachado, como tratando de esconder sus vergüenza, mientras su extraño amalfitano  lo miraba con detenimiento  al rodearlo como un depredador a su presa.

– Bueno, bueno. ¿Qué te pareció Plosoms? – Dijo el personaje con armadura.

– ¿Quién es usted y como sabe mí idioma?

– ¿Dónde está mis modales?  M presento, yo soy el rey de los Interviboros, la mano y los ojos     de Plosoms, el planeta donde llegaste. – hizo una pausa para colocar sacarse el casco que usaba–      Pero más que eso, yo soy tu padre. Pepe Yeruda.

– ¡Noooooooo! – Grito con todo sus pulmones, mientras miraba horririsado el rostro de    Yeruda.–  Es imposible…

– Hijo mío, nada es imposible. – Yeruba se acercaba a Pablin, mientras éste alejaba como un        perro –  ¿Porqué crees que tiene esa habilidad de abrir portales a otros mundos? Y muy pronto      aprenderás a manejarla, conmigo al lado, como padre e hijo.

Pablin quedo sin habla, sobre la tremenda revelación, pero entonces se habré un portal.

Erizo: principios de Agosto (Especial “Pepe Yeruba” Award 2012)

Estándar

Ёжик в тумане

Al fin, después de un larguísimo Julio, hemos llegado. Hay que reconocer que Saavedra tuvo la culpa y merece la muerte, pero esta vez no será expulsado. Los actos de bondad como este prestigian a los grupos civilizados. Pero ya basta de asuntos internos y vamos a lo que nos convoca porque el “Pepe Yeruba” Award fue otorgado y celebrado entre vítores y bacanales en alguna parte del mundo, pero en Chile fue más humilde. Para ello tenemos un reportaje gráfico que da cuenta de la celebración.

Ceremonia de premiación del “Pepe Yeruba” Award 2012. Un reportaje gráfico de la feliz reunión de Emiliano Navarrete, el ganador del concurso, con sus héroes intelectuales, los miembros del Grupo Erizo. Invitados a esta ceremonia fueron I.C. Tirapegui y Teobaldo Mercado.

Yeruba on fire (Ficción), por Emiliano Navarrete. Ganador del Pepe Yeruba Award 2012. Navarrete gana con justicia este año y lo celebramos publicando su historia sobre la reconciliación aparente entre Don Francisco y Pepe Yeruba. Traiciones en esta historia crepuscular.

¿Qué fue de Pepe Yeruba?, la culpa no es del perro, por Remigio Aras. Hastiado de las imposiciones que le exige Erizo, Aras escribe con ganas de pegarle un combo a la mismísima barbilla del mundo. Pepe Yeruba es una excusa para hablar sobre lo que hay de aparente en el brillante mundo.

Los Plosoms: Epep Aburey (Ficción), por Andrés Odellober. Influenciado por el viejo Edgar Rice Burroughs, Odellober mete a nuestro científico, que no es aventurero ni guerrero, sino científico en una aventura que lo llevará a una ciudad misteriosa, regido por un rey misterioso con una hija misteriosamente bella.

El rapto de las Meninas por el Conde Demediado (Ficción), por Luis Saavedra. Una fábula moral sobre el poder de los medios y su efecto sobre las mentes débiles de los ciudadanos menos preparados. Cuando Juan Calamares se ve atrapado, su respuesta es la extorsión y el estupro.

La transfiguración de Pepe Yeruba (Ficción), por Juan Calamares. Una fantasía oscura en donde las pulsiones salvajes agarran a los personajes y los conducen a revolcarse en el asqueroso sexo. ¡Hasta donde vamos a llegar!

Y ahora sí a lo doméstico. Este mes anunciamos que Andrés Odellober ha reconsiderado sus ofensas hacia el Grupo Erizo y se disculpó vistiendo un tutú rosado y bailando El Lago de los Cisnes. Las disculpas fueron aceptadas por su increíble performance. Pero mientras Odellober saltaba y se estiraba como una prima donna, Luis Saavedra aprovechó de reprocharle a Calamares su odio hacia él. “¿Por qué muero en todos tus relatos, Calamares?”. “No, amigo, es una licencia artística”. “Pero cada vez que edito tus cuentos, tengo que sacar tus ‘¡te odio, Luis Saavedra!’ y tus ‘Luis Saavedra debe morir de la peor forma!'”. “No tengo respuesta a eso”. “¿Realmente sientes todo eso que escribes?”. “No tengo respuesta a eso”. “Creo que yo te gusto, Calamares. Si es así, no me respondas”. “No tengo respuesta a eso”. Entonces, Luis Saavedra decidió levantarse y anunciar su retiro del Grupo Erizo y salió disparado por la puerta, llorando. Lleva desaparecido tres semanas, publicamos su relato como un homenaje a su persona.

Ceremonia de premiación del “Pepe Yeruba” Award 2012

Galería

Los Plosoms: Epep Aburey (Ficción)

Estándar
the summer queen, by michael whelan

the summer queen, by michael whelan

Por Andrés Odellober

Después de horrorosos días y desafortunadas aventuras, ya nada me provocaba temor. Había pasado de dimensión en dimensión, para buena o mala fortuna –tómenlo como quieran–, pero esta vez no sabía cómo diablos volver a mi realidad. Desperté con un fuerte dolor de cabeza y, después de frotar mis ojos, pude divisar en lontananza las montañas oscuras que me rodeaban; enormes titanes que hendían el cielo en largas filas destartaladas que terminaban en pequeñas sombras al horizonte, donde el alba hacía su aparición. Estaba en una planicie seca y desolada. La tierra rojiza era tan suave y fina que los ventarrones hacían que se metiera por entre mi ropa, incluso en mis ojos, dejándome –en muchas ocasiones– durante varios minutos sin visión. Lee el resto de esta entrada

Erizo: principios de Junio (Especial Teobaldo Mercado)

Estándar

Ёжик в тумане

Y hénos aquí en el especial Teobaldo Mercado, ese gran desconocido. Pero muchos se preguntarán: ¿quién es Teobaldo Mercado? Avergonzáos, un escritor al que el gran Sergio Meier Frei nombró como “el eslabón perdido de la ciencia ficción nacional”, no puede ser ignorado. Pues bien, Teobaldo es… Él es… usa gruesos cristales y construye naves espaciales. Pero es mejor que escuchen el himno compuesto por Calamares para esta ocasión. Dénle al PLAY del final de este post.

Orígenes del grupo Poliedro, según Teobaldo Mercado (entrevista). Remigio Aras nos brinda una oportunidad inmejorable para adentrarnos en la creación de uno de los mitos literarios de todos los tiempos: el Grupo Poliedro. Mercado, desde su Fortaleza de la Soledad y con 94 años, rememora momentos memorables como cuando fue cruelmente traicionado por los Plosoms.

Pluma Invitada: Crítica a Sonrisas Estelares, por Sergio Alejandro Amira. Una reseña al más jocoso de los libros de Teobaldo Mercado. Un libro que está plagado de guiños a los personajillos de la literatura fantástica chilena. Por favor, si lo ven por allí (y es muy escaso), no pierdan la oportunidad de adquirirlo.

Los Plosoms: La Extraña Dimensión Mercadia (Ficción), por Andrés Silva Odellober. Continúa la saga de space opera, cortesía de una de las mentes más afiebradas de Erizo. Nuestro heroico científico, que no es aventurero ni guerrero, sino científico, llega por un agujero de gusano hasta la dimensión más extraña de todas, llena de extraña fauna. Y no son los calzoncillos de Calamares.

Oda a Teokrito Merkado (poema), por Sergio Fritz. Un sensible, y afectado, homenaje al maestro de Providence, metiendo a Mercado en el baile. A Fritz le gusta regodearse en las palabras ominosas para describir a Teokrito, rey de la ciencia ficción cincuentera.

La maldición de Teobaldo Mercado (Ficción), por Juan Calamares. Cuando dos investigadores de lo paranormal son invitados por un misterioso personaje a su casa para ver el caso de posesión más impresionante de sus vidas, y del cual puede que no salgan con vida, el lector se pregunta: “¿a quién quiere engañar el autor con estas patrañas?”.

Teobaldo sabio guerrero monje, Mercado locura abismo santo (Ficción), por Luis Saavedra. Teobaldo Mercado ha sobrevivido a la Guerra Total de 2012 que acabó con todas las formas de vida. En busca de un sentido de vida, viaja hacia el desierto para encontrarse con su pasado. Si no lo logra, entonces puede que su existencia haya sido en vano. Amor, aventuras, amor y más aventuras en una nueva aventura desde la genial mente de Nicanor Parra, pero lamentablemente escrita por Saavedra.

Esperamos que disfruten este especial como nosotros lo hicimos. Y recuerden: somos todos teobaldomercaderos.

PD: En un frente más doméstico, Sergio Fritz ha vuelto a pertenecer al Grupo Erizo. Después de aclarar la comedia de equivocaciones que resultó en su expulsión, los Erizos nos reunimos para conversar en su librería. Como debía pagar la once de premiación del “Pepe Yeruba” Award, nos abrazamos y reconciliamos. La única condición fue que no podíamos entrar todos a su librería para que al menos un cliente ingresara. De modo que se decidió que Andrés Odellober dejara de pertenecer a nuestro grupo y que este sea su último número. ¡Bon Voyage, Andrés!

Los Plosoms: La Extraña Dimensión Mercadia (Ficción)

Estándar
El Rey Teobaldo, monarca de la dimensión Mercadia

El Rey Teobaldo, monarca de la dimensión Mercadia

Por Andrés Odellober

Los que desprecian a Teobaldo,
En Europa serían un chiste.
Con suerte los conoce su madre,
Se supone que son la vanguardia.
Canción feliz para Teobaldo, por Juan Calamares


El escenario no estaba a mi favor. Después de varias horas, aún me perseguían. Eché a andar dunas abajo, hasta llegar a una planicie seca y rocosa, y me escondí allí. Estaba sediento y exhausto, y el calor era insoportable. Necesitaba líquido urgente, o moriría deshidratado. De cuando en cuando, insultaba en silencio al maricón de Martínez. Todo este confuso incidente era culpa suya. Yo podría haber estado de vacaciones, sí, vacacionando en Hawai o en México. Embriagándome, drogándome y cortejando a alguna damisela de baja reputación. Pero no, me hallaba en una dimensión sin sentido, con seres feos y estúpidos y con ganas de matar a ese imbécil. Como deseé estar frente a ese conchesumadre. Lo hubiera derribado con una combinación de derechazos e izquierdazos, y luego de dejarlo inconsciente, hubiera meado su fea cara. Pero el pobre diablo debía estar en el estómago de algún monstruo con cabeza de rana o de vaca o de polilla, qué se yo. Eso me devolvía la tranquilidad. Lee el resto de esta entrada