Archivo de la categoría: Omar Vega

“Concurso de cuentos creíbles y tecnológicos Omar Vega 2013”

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Para conmemorar los cien años del natalicio del importante científico canadiense Omar Vega, el Comité Omar Ernesto Vega y Grupo Erizo, junto a la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) y la corporación Letras de Chile, con el patrocinio del Colegio de Profesores de Chile A.G., invitan a los escritores chilenos y extranjeros residentes en nuestro país, a participar en el “Concurso de cuentos creíbles y tecnológicos Omar Vega 2.014”

BASES

1. Podrán participar todos los escritores chilenos, extranjeros y del futuro, incluso Tué Tué, salvo Omar Vega o los empleados de Omar Vega.

2. La temática del cuento deberá estar relacionada con Omar Vega y el futuro imaginado por él mismo. Debe ser ciencia ficción de la buena, ciencia  ficción cincuentera. Creíble y tecnológica. No debe decir groserías, prohibidas  las   groserías.

3. Si incluye groserías, PLR.

4. Si le  dan PLR ya no está participando o bien puede volver a participar haciéndose pasar por otro. Si lo pillan, PLR.

5. El cuento deberá estar escrito en algún alfabeto conocido o bien en alfabeto Tué Tué.

6. El cuento debe empezar diciendo “había una  vez  un viejito”.

7. El cuento debe decir  al menos dos  veces “Miéchica”. Si no dice “Miéchica” puede decir “Caramba” o “Chita”, pero  de ninguna manera “Cáspita”. Si  dice “Cáspita” se debe adjuntar una carta explicando la razón de la desobediencia, a  menos que el participante quiera perder importantes premios.

8. Como  el cuento  estará   protagonizado por Omar Vega,  en  alguna parte (por  en  medio,  digamos)  Omar Vega debe  encontrase   en un lío  de  proporciones  y  para salir  del paso  debe  presionar  un   botón que  lo  ejecte  accidentalmente  a Canadá (Omar Vega  viene  de Canadá. Vivía  en un iglú)

9. Como  el cuento  es  de  temática  científica debe aparecer  la  frase “profesor  ese   invento  es  súper  bueno”. La  frase debe ser  dicha por  el  ayudante con trauma  cerebral  de Omar Vega,  cuyo nombre  será Tué Tué.

10.  El cuento debe estar firmado con nombre real, no seudónimo, pero se le debe añadir el apellido Vega. Es decir, si  el concursante se llama Pablo Rumel deberá firmar como Pablo Rumel Vega.

11. Entonces si participa Omar Vega, deberá firmar como Omar Vega Vega. Ergo, si alguien increíblemente se llamará Omar Vega Vega deberá firmar como Omar Vega Vega Vega. Etc.

12. El cuento dirá al menos tres veces la  palabra “Mono”. Ejemplo: “el  cerebro de Omar fue alterado genéticamente por un mono”; “mira, que peludo, si parece un mono?”; “Sírvete un poco de Cola de mono”.

13. Los trabajos deberán acompañarse de un precario retrato de Omar Vega, dibujado  por  un mono.

14. Todos los cuentos se titularán: “Omar Vega, científico canadiense y mono”.

15. El plazo de recepción de los trabajos será hasta el 3 de Abril del año 2014, que es el día en que se celebra  el centenario de Omar Vega. (Omar Vega todavía tiene 99 años. Brindemos por él y su secador de pelo del futuro y  su mono).

16. Los  trabajos  deben  ser  remitidos  al  correo: luis.saavedr@gmail.com      

No  se  devolverán los  trabajos  perdedores. Solo  se  dará PLR.

PREMIOS

1. Un mono.

2. Una departamento en Reñaca.

3. Un Iagorek.

4. Una once con Grupo Erizo y Teobaldo Mercado en representación  de Omar Vega.

5. Otro mono.

6. Una copia del libro “Mensajes ocultos del cine fantástico” de Omar Vega, autografiada por Teobaldo Mercado.

7. Una radiografía de Omar Vega con un crayón en el cerebro.

8.  A  todos  los  perdedores  se les  dará P.L.R.

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Quemadura, el origen

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Por Juan Calamares.

Sobre una  historia de Saavedra, Ferrada y Calamares. Basada en el guión original de Tué Tué “Quemadura”

Celebrábamos el quinto aniversario del grupo literario Erizo. Estábamos Saavedra, Amira, yo. Y también estaba Ferrada, un hombre malo, más malo que el diablo, pero muy bien trajeado y al que siempre invitábamos a nuestras reuniones, vaya uno a saber por qué. Habíamos hecho un asado en el patio de la casa de Saavedra. Era un patio grande pero lleno de basura y, traspasando el cerco, había un enorme y repugnante precipicio. Saavedra había echado mucha carne a la parrilla pero, como solía suceder, se olvidó de cuidarla y la carne se quemó. Ferrada lo reprimió duramente y le amenazó la garganta con un trinchete. Entonces Saavedra se puso a correr y estuvo a un tris de caer al precipicio. Vale decir que esas cosas sucedían todo el tiempo pero no por eso nuestra amistad se veía afectada.

Cómo nos habíamos quedado sin carne Amira se ofreció para ir a comprar más. Decía tener un dato de carne muy barata (probablemente en mal estado). Amira (que a estas alturas se había bebido unas tres botellas de Jack Daniel’s) recibió los tres mil pesos que logramos recaudar y salió de la casa. Volveré en media hora, dijo. Pero luego de tres horas no aparecía y había apagado su celular. Como estábamos tan borrachos apenas nos importó. Así que vestimos a Saavedra de mujer y empezamos a manosearlo, al son de un disco de cumbia villera y ya estábamos desabrochándonos la bragueta cuando el vecino llamó a la puerta.

El vecino era un anciano gruñón. Era calvo y tenía problemas a la cadera, pero era un importante científico dotado de una súper inteligencia de fama mundial. Se llamaba Omar Vega. Ferrada le abrió la puerta y lo hizo pasar. Fue muy cortés con el ancianito. Del brazo lo llevó al patio y nos dijo, en tono de reprimenda: Este es un hombre sabio que tiene ya sus años y quiere dormir. Hagan el favor de bajar el volumen.

Saavedra miró a Ferrada con rabia y le lanzó un derechazo, pero erró y cayó al suelo. Omar Vega dijo: Ustedes son unos indecentes, solo este joven tan guapo es decente. Omar Vega se refería a Ferrada. Saavedra dijo: ¿Y por qué no participa de nuestra fiesta? Entonces Omar Vega se puso un dedo en la boca y luego dijo: ¿Pero no tendrán algunos discos de tango?

Todos reímos…… Luego hay un corte en mi memoria y solo recuero retazos: los ojos de Ferrada, intensamente azules, mas azules que el espacio sideral flotando por el patio, danzando, incluso por encima del precipicio…
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Los Plosoms

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Por Tué Tué

Nota :  El  comité  editorial  Erizo  considera  que los  errores   gramaticales  o sintácticos son parte del  estilo del  autor, por lo tanto ha  decidido  mantenerlos. Y si por casualidad a alguien le interesa leer los episodios anteriores de Los Plosoms: Capítulo 1, Capítulo 2, Capítulo 3.

Según lo que tengo informado, había una vez una persona llamada Pablín. Él era como cualquier otra persona, exceptuando con una habilidad  única, Pablín podría crear portales que lo llevaba a otros mundo y dimensiones, pero no tenía la capacidad para controlarlo a voluntad. Ésto le causaba muchos problemas, a veces se abrían portales que cruzaban algún amigo o familiar que nunca más volvía aparecer o simplemente lo cruzaba él, haciendo que permaneciera desparecidos por meses o años. Incluso lo había internado en un manicomio por cinco años que permaneció en un mundo similar a al tierra y llegó contando de que Allende no había muerto y que Pïnochet fue el héroe que salvo al gobierno socialista del Chile de 1973, como también alegaba de que un tal “Prxy” le dijo que viva en un mundo artificial creado para ser parte del engranaje para mantener en coma eterno a dios, ya que si despierta acabara con todo el universo, que es el sueño de este cósmico ser… Sin embargo, esto son elementos ajenos a la historia que quiero contar,  pero esenciales para que entiendan, ya que lo que voy a contar es el día en que Pablín viajo al mundo conocido como Plosms.

Pablín se encentraba como siempre tomando sus medicamento anti -psicóticos , cuando de repente de la nada se abrió un portal delante suyo. Al principio, Pablín disidió ignorarlo ya que pensaba que se traba de alguna “episodio” metal que estaba experimentando. Pasaron horas en que el portal cada vez perdía de consistencia y Pablín se dedicaba a ignorarlo. Pero en vista de que  la “alucinación” no se iba y el joven decidió cruzar por él, ya que de sí lo cruzaba y no ocurría nada, acabaría con la perturbación metal que experimentaba. Que equivocado estaba por pensar así. Cuando se dio cuenta de que ya no se encontraba en su casa, en un entorno que no era nada familiar con arboles de conos semi-conicos; con una enrome flor morada que pareciera tener en su centro un especie de ojo, y un cielo de color morado, Plabin dejo de engañarse de que era mera ilusión de las sinapsis que sufría en su cabeza. Así que, decido explorarlo   el extraño mundo. Pero fue sorprendido por por unos insectos-lagartos que portaban extrañas lanzas-escopetas. Parecían estar enojados con Pablín, que lo expresaban con sus enromes ojos amarillentos brillosos,  y éste huyo de inmediato a través del bosque, mientras las insectos-lagartos disparaba extrañas armas, que realizaban un zumbido leve y disparaban un especie de bola lumínica anaranjada, el cual uno de ellos le llega  directo por la espalda hacia el corazón. Pareciera que al fin Pablin se había encontrado con su creador, pero lo que sabía es que los insectos-lagartos tenían mecanismos y tecnologías más allá de lo comprensible.  Claro que sí. ¿Cómo crees que te estoy mintiendo?. Sí me dejas terminar, podrás entender todo lo que te estoy contando.

Pablin, despertó bruscamente dentro de un especie de capullo. Todo desnudo y cubierto por una viscosidad blanca. Su primera reacción, fue buscar la herida en su corazón. Pero no halló nada, incluso notó que su grabe caso de “píe de atleta”, ya que uno de sus pasatiempos era el trote por los cerros,  se había curado por completo, además de haberse borrado algunas cicatrices de la infancia , como el corte que recibió en su rodilla, cuando se dio una vuelta carnero encima de la cama de sus padres, ya que su hermana dejo un vidrio encima de la cama. Cuando terminaba de  revisar su cuerpo, entraron dos insectos-lagartos y lo tomaron de sus brazos y lo arrastraron por serie de galerías y pasillos, mientras Pablin sólo se dejaba estar. En el trayecto, Pablin notó que había diversas cosas tiradas y ordenadas por esos lugares, entre las cuales había una serie de armas de extrañas formas, platillos voladores, recipiente donde se aprecian seres espectrales, huesos de extraordinario tamaño y de formaciones nunca antes vistas, pero lo que más se sorprendió fue que encontró objetos ya conocidos, como viejas televisores con  bulbos, que trasmitían viejos programas de “Sábado Gigantes”, diferentes sombreros, capuchas y máscaras, entre otras cosas que parecían sacadas de un sed de un televisor o  el patio de un acumulador compulsivo.  Cuando llega a lo que pareciera ser un gran salo, Pablin se da cuenta de que ahí un enorme trono donde estaba sentado alguien, quien se levanta notándose quera un especie de hombre con una armadura parecida en forma y tamaño a los insectos-lagartos y que usaba unas capas que simulaban ser alas de libélula. Su presencia pareciera imponente cada vez que se acercaba a Pablin… Pues claro, cualquiera se asuntaría con semejantemente monstruo y sobre todo cuando tenía unas enormes puás que salía de su antebrazo. Yo estaría aterrado por lo mismo. En fin, cuando estaba los suficiente mente cerca, él hace un especie de sonido gutural que parece salido de una radio con interferencia, Los dos insectos-lagartos parecieran entenderlo y suelta a Pablin  y se retiran del lugar. Pablin se mantenía agachado, como tratando de esconder sus vergüenza, mientras su extraño amalfitano  lo miraba con detenimiento  al rodearlo como un depredador a su presa.

– Bueno, bueno. ¿Qué te pareció Plosoms? – Dijo el personaje con armadura.

– ¿Quién es usted y como sabe mí idioma?

– ¿Dónde está mis modales?  M presento, yo soy el rey de los Interviboros, la mano y los ojos     de Plosoms, el planeta donde llegaste. – hizo una pausa para colocar sacarse el casco que usaba–      Pero más que eso, yo soy tu padre. Pepe Yeruda.

– ¡Noooooooo! – Grito con todo sus pulmones, mientras miraba horririsado el rostro de    Yeruda.–  Es imposible…

– Hijo mío, nada es imposible. – Yeruba se acercaba a Pablin, mientras éste alejaba como un        perro –  ¿Porqué crees que tiene esa habilidad de abrir portales a otros mundos? Y muy pronto      aprenderás a manejarla, conmigo al lado, como padre e hijo.

Pablin quedo sin habla, sobre la tremenda revelación, pero entonces se habré un portal.

Omar Vega, el astrólogo (imagen)

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Omar Vega es uno de nuestros personajes favoritos por su versatilidad y sapiencia. Siempre nos da nuevas alegrías para continuar en esta infatigable labor de escribir en Erizo y hay veces que ni siquiera tenemos que escribir. Un abrazo para Omar.

El astrólogo del futuro

El astrólogo del futuro

El Fin de Erizo (primera parte)

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1970s laughing clowns

1970s laughing clowns

Por Juan Calamares y Luis Saavedra

Saavedra soñó. Estaba en un anfiteatro repleto. La gente reía y comía palomitas en la oscuridad de las graderías. Las risas subían y bajaban en oleadas como las que vienen después del remate de un chiste, pero no escuchaba el chiste. Seguramente porque el chiste era él. Estaba en el centro del anfiteatro y la luz del escenario lo iluminaba. A su lado había un hombre de barba, medio calvo. No lo reconoció al instante, pero sí, era Juan Calamares. Se reía con la gente. Sin embargo, Saavedra no reía. Al contrario, se sentía angustiado y el corazón le saltaba. Sudaba y las luces le daban un calor endemoniado. Calamares saltó frente suyo, sonriendo ladinamente. “¡Hola, Saavedra, amigo mío!”. Su voz sonó sarcástica y el público estalló en risas. “¡Miren, es Luis Saavedra, el hombre de los cajones de verduras!”. Saavedra no sabía por qué eso provocaba espasmos de placer en el público. “Yo no…”, inició, pero su garganta estaba cerrada. Lee el resto de esta entrada

Apuntes sobre el lanzamiento de «Mensajes ocultos del cine fantástico» de Omar Vega

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Por Juan Calamares

 a John Toro porque también es un Tim Master

Tiempo atrás escribí una crítica del libro «Memorias de un hombre escéptico» de Omar Vega. No era buena crítica, pero tampoco era mala. Era una crítica acertiva, donde refería lo negativo, sin desmerecer lo positivo. «Un crítico debe ser un abogado defensor, pero un abogado defensor al que no se le permita mentir” Stanislav Lem. Escribir la crítica había sido un riesgo, pues Omar Vega, era un peso pesado de la ciencia ficción y yo apenas un escritorcillo. Así que tenía mucho miedo de que saliera con una respuesta en los medios y me destruyera. El destino es un abismo y un tramposo, porque a los dias apareció Ferrada en mi tienda de anteojos, invitándome al lanzamiento del nuevo libro de Omar Vega «Mensajes ocultos del cine fantástico»

– De ninguna manera -le dije-. Omar Vega me odia y si me ve en el lanzamiento lo considerará una provocación.

– De ninguna manera- respondió Ferrada- Omar Vega te quiere conocer. Le caes bien. Lee el resto de esta entrada