Archivo de la categoría: Vidas imaginarias de mis amigos

Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (PARTE 4 y final)

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Así es gatito, el serial se acaba, pero descuida, que todo termina bien.

Así es gatito, el serial se acaba, pero descuida, que todo termina bien.

Lea la primera, segunda y tercera parte de esta historia.

Por Luis Saavedra.

“Quizás nunca hubo primera parte del plan”. Era un pensamiento para derrotados de antemano. Nada representativo de su estilo. Y no podía quedarse paralizado, mientras Gargamel cargaba contra él. Así que hizo lo único que podía hacer: correr a su encuentro liberando toda su furia y dejar que los procesos de su mente liberaran las formas contenidas en la simulación. Comenzó a crecer hasta llegar al tamaño de su enemigo y sus extremidades se cubrieron de una coraza calcárea. Cada pisada dejó una marca más profunda, grande y pesada, sintiendo que su corazón era un motor industrial que llevaba adelante la bestia magnífica en la que se había convertido. Su furia se mezcló de euforia, respondiendo a la inundación de endorfinas y adrenalina que su sistema liberó anticipando la batalla. Al momento del choque, ya se habían equiparado las fuerzas. Lee el resto de esta entrada

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Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (PARTE 3)

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Sergio Alejandro Amira aprueba este post.

Sergio Alejandro Amira aprueba este post.

Lea la primera parte de esta crónica.

Lea la segunda parte de esta crónica.

Por Luis Saavedra.

El aroma del jazmín. Despertó a la simulación cuando el aroma encendió el mundo con su esencia suntuosa. El aceite aromático cayó en sus palmas y las untó lentamente hasta brillar. La calidez subió por sus extremidades, despertando la conciencia del resto de su cuerpo. La luz era trémula y desfallecía, venía de las linternas de paño colocadas en los muros de mármol. De las bocas incrustadas, caía el agua que llenaba el tepidarium. El agua producía hipnotizantes sonidos y estriaba sobre las estrías del mármol.

—Estoy listo —dijo Seius y la mujer atravesó la piscina dando largas brazadas. Se irguió desnuda, se sentó cerca de él y apoyó su peso en un brazo, mientras arreglaba su cabello negro que cayó entre sus pechos. Seius siempre se quedaba embrujado mirando la complejidad de una mirada que tenía verde, algo de marrón y chispas de fuego amarillo. El agua se escurría de su blanca piel, ella estaba fría al contacto y temblaba. Lee el resto de esta entrada

Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (PARTE 2)

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Raza Pitufa

Raza Pitufa

Lea la primera parte de esta crónica.

Por Luis Saavedra.

Papá Pitufo, el más ejemplar de los pitufos, el que siempre pudo controlarlo todo, caminaba sin voluntad delante del extraño. Al frente suyo, la oscuridad sin referencia y en la que se internaba una pisada por vez, en forma temerosa, pero sin opción. El sonido de sus pisadas cobraba un protagonismo tétrico, como si todas las demás sensaciones se hubieran cancelado.

—Te preguntarás quién soy. —La voz del extraño sonaba distinta en su idioma. No era raro, la personalidad cambia según la estructura interna del lenguaje.

—Sí, y mucho. Lee el resto de esta entrada

Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (PARTE 1)

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Raza Pitufa

Raza Pitufa

Por Luis Saavedra.

Esta entrada recoge la biografía de quien deberíamos considerar uno de los grandes comentadores culturales de la sociedad pitufa, puesto que Papá Pitufo contiene en sí mismo la diversidad suficiente de todos los caracteres de la única aldea en donde habitan estos seres misteriosos, que casi nadie ha visto. Lee el resto de esta entrada

Vidas imaginarias de mis amigos: GuajaRs de Hiboria

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Ja, ja, Crom se ríe de tu revistita de mierda.

Un primo de GuajaRs de Hiboria

Por Luis Saavedra.

No me interesa tanto saber quiénes son mis amigos como imaginarles una nueva vida llena de aventuras y significado. Me sorprende saber lo rutinarios que son. En una era en que se puede ser cualquiera, ya no es necesario ser fiel a la aburrida verdad. Como biógrafo seré el peor, pero qué importa si nada será aburrido de aquí en adelante. Lee el resto de esta entrada