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Erizo: principios de Junio (Especial Teobaldo Mercado)

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Ёжик в тумане

Y hénos aquí en el especial Teobaldo Mercado, ese gran desconocido. Pero muchos se preguntarán: ¿quién es Teobaldo Mercado? Avergonzáos, un escritor al que el gran Sergio Meier Frei nombró como “el eslabón perdido de la ciencia ficción nacional”, no puede ser ignorado. Pues bien, Teobaldo es… Él es… usa gruesos cristales y construye naves espaciales. Pero es mejor que escuchen el himno compuesto por Calamares para esta ocasión. Dénle al PLAY del final de este post.

Orígenes del grupo Poliedro, según Teobaldo Mercado (entrevista). Remigio Aras nos brinda una oportunidad inmejorable para adentrarnos en la creación de uno de los mitos literarios de todos los tiempos: el Grupo Poliedro. Mercado, desde su Fortaleza de la Soledad y con 94 años, rememora momentos memorables como cuando fue cruelmente traicionado por los Plosoms.

Pluma Invitada: Crítica a Sonrisas Estelares, por Sergio Alejandro Amira. Una reseña al más jocoso de los libros de Teobaldo Mercado. Un libro que está plagado de guiños a los personajillos de la literatura fantástica chilena. Por favor, si lo ven por allí (y es muy escaso), no pierdan la oportunidad de adquirirlo.

Los Plosoms: La Extraña Dimensión Mercadia (Ficción), por Andrés Silva Odellober. Continúa la saga de space opera, cortesía de una de las mentes más afiebradas de Erizo. Nuestro heroico científico, que no es aventurero ni guerrero, sino científico, llega por un agujero de gusano hasta la dimensión más extraña de todas, llena de extraña fauna. Y no son los calzoncillos de Calamares.

Oda a Teokrito Merkado (poema), por Sergio Fritz. Un sensible, y afectado, homenaje al maestro de Providence, metiendo a Mercado en el baile. A Fritz le gusta regodearse en las palabras ominosas para describir a Teokrito, rey de la ciencia ficción cincuentera.

La maldición de Teobaldo Mercado (Ficción), por Juan Calamares. Cuando dos investigadores de lo paranormal son invitados por un misterioso personaje a su casa para ver el caso de posesión más impresionante de sus vidas, y del cual puede que no salgan con vida, el lector se pregunta: “¿a quién quiere engañar el autor con estas patrañas?”.

Teobaldo sabio guerrero monje, Mercado locura abismo santo (Ficción), por Luis Saavedra. Teobaldo Mercado ha sobrevivido a la Guerra Total de 2012 que acabó con todas las formas de vida. En busca de un sentido de vida, viaja hacia el desierto para encontrarse con su pasado. Si no lo logra, entonces puede que su existencia haya sido en vano. Amor, aventuras, amor y más aventuras en una nueva aventura desde la genial mente de Nicanor Parra, pero lamentablemente escrita por Saavedra.

Esperamos que disfruten este especial como nosotros lo hicimos. Y recuerden: somos todos teobaldomercaderos.

PD: En un frente más doméstico, Sergio Fritz ha vuelto a pertenecer al Grupo Erizo. Después de aclarar la comedia de equivocaciones que resultó en su expulsión, los Erizos nos reunimos para conversar en su librería. Como debía pagar la once de premiación del “Pepe Yeruba” Award, nos abrazamos y reconciliamos. La única condición fue que no podíamos entrar todos a su librería para que al menos un cliente ingresara. De modo que se decidió que Andrés Odellober dejara de pertenecer a nuestro grupo y que este sea su último número. ¡Bon Voyage, Andrés!

Orígenes del grupo Poliedro, según Teobaldo Mercado (entrevista)

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Teobaldo Archivos X

Teobaldo Archivos X

Por Remigio Aras

La siguiente transcripción, realizada por Remigio Aras a partir de un archivo Mp3, corresponde al fragmento de una charla entre Teobaldo Mercado Pomar y Sergio Alejandro Amira del 23 de diciembre de 2007.

Teobaldo Mercado Pomar: Poliedro fue originalmente una historia entre Sergio Fritz, Jorge Dionisio Miranda Fuentes Dionisio es su segundo nombre, por eso lo molestamos y le decimos Dionisio y yo dónde se planeó hacer una antología de literatura fantástica chilena e invitamos a otras personas a que participaran. Como yo sabía, Jorge Miranda arrugó, porque es de esas personas “sí yo lo voy a hacer”, “sí que la otra semana”, “no, que dame una semana más y que este mes lo terminó y que se yo” y no, de eso nunca. Y yo se lo dije delante de todos (risas). No fue en broma fue en serio. Estaban Luis Saavedra y Pablo Castro presentes también. Lee el resto de esta entrada

Pluma Invitada: Crítica a Sonrisas Estelares, de Teobaldo Mercado.

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Sonrisas Estelares

Sonrisas Estelares

Por Sergio Alejandro Amira

Recientemente leí Stranger Than Fiction: True Stories (2004) de Chuck Palahniuk traducido al español bajo el titulo Error humano. Este libro es una recopilación de reportajes, entrevistas y ensayos breves algo irregular que sin embargo contiene algunas valiosas reflexiones, sobretodo en lo que a los procesos de creación literaria se refiere.

En el último ensayo titulado Consolation Prizes, Palahniuk habla de cómo sus amigos, las acciones emprendidas por sus amigos y por él mismo junto a ellos, se convirtieron en la base de su famoso libro Figth Club. Tenía esto en mente ayer durante el lanzamiento de Sonrisas estelares, el cuarto libro de Teobaldo Mercado, y lo tuve aún más una vez finalizada, la lectura de Otro día, la novela corta con la que remata esta singular colección. Lee el resto de esta entrada

Los Plosoms: La Extraña Dimensión Mercadia (Ficción)

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El Rey Teobaldo, monarca de la dimensión Mercadia

El Rey Teobaldo, monarca de la dimensión Mercadia

Por Andrés Odellober

Los que desprecian a Teobaldo,
En Europa serían un chiste.
Con suerte los conoce su madre,
Se supone que son la vanguardia.
Canción feliz para Teobaldo, por Juan Calamares


El escenario no estaba a mi favor. Después de varias horas, aún me perseguían. Eché a andar dunas abajo, hasta llegar a una planicie seca y rocosa, y me escondí allí. Estaba sediento y exhausto, y el calor era insoportable. Necesitaba líquido urgente, o moriría deshidratado. De cuando en cuando, insultaba en silencio al maricón de Martínez. Todo este confuso incidente era culpa suya. Yo podría haber estado de vacaciones, sí, vacacionando en Hawai o en México. Embriagándome, drogándome y cortejando a alguna damisela de baja reputación. Pero no, me hallaba en una dimensión sin sentido, con seres feos y estúpidos y con ganas de matar a ese imbécil. Como deseé estar frente a ese conchesumadre. Lo hubiera derribado con una combinación de derechazos e izquierdazos, y luego de dejarlo inconsciente, hubiera meado su fea cara. Pero el pobre diablo debía estar en el estómago de algún monstruo con cabeza de rana o de vaca o de polilla, qué se yo. Eso me devolvía la tranquilidad. Lee el resto de esta entrada

Oda a Teokrito Merkado (poema)

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Teokrito Merkado

Teokrito Merkado

Por Sergio Fritz

Llegó desde las estrellas
Con sus lentes arcanos
Que ven realidades avanzadas,
Frente a él todos somos neófitos.

Teokrito, el dios-maldito,
El dios-delirante.
¡Azathoth!
¡¡OH-WA-CHAN-FAN-RATAPLÁN-RATAPLÁN-PLAN-PLAN!!
¡Azathoth!
El dios-ciego,
Caos reptante.
(¡Reptiliano!)

El escritor super-fantástico,
Más real que los rayos del Sol
Que saturan las visiones enfermizas.
Escritor de culto ignorado por los austeros
Y placer infame de soñadores.

Las masas no le interesan,
Pues su prosa es aristocrática,
Pues su prosa añeja de los 50-60 es gloriosa.
Aunque Chile, España y el mundo lo ignore
Tus escritos son revelaciones
Y aventuras homéricas.

[CC 2012, Sergio Fritz]

La maldición de Teobaldo Mercado (Ficción)

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Odacrem Odlaboet

Odacrem Odlaboet

Por Juan Calamares y musicalizada por él mismo.

“Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él”.

Jonathan Swift

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La vida está llena de tropiezos y esta historia no es la excepción. Yo trabajaba en el departamento de estudios parasicológicos con Teobaldo Mercado y Luis Saavedra. En realidad, solo trabajaba con Luis Saavedra, pues Teobaldo había desaparecido en misteriosas circunsancias. Tan de repente que nadie nunca se explicó el por qué. Así son las cosas, imprevistas, y uno nunca sabe lo que le depara el futuro. Una noche, Saavedra y yo nos quedamos trabajando hasta tarde. El torpe Saavedra había descompuesto el portal dimensional, aquel oscuro artefacto diseñado por el genio de Teobaldo, y no podía componerlo.

¡Qué imbécil eres! —dije. Lee el resto de esta entrada