Archivo de la categoría: Ficción

Estudio sobre la pareidolia en la borra del café (ficción)

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Chitra-Samael

Por Luis Saavedra.

—Extraño tener alas.

—Un querubín, un santo y un ángel entran en un bar…

—No quiero escuchar otro de tus chistes de ángeles.

—Es lo único que me interesa en estos días. Pero no hay muchos de esos ahora.

—Pero es curioso, nunca me gustó el halo. Era incómodo y me picaba en la nuca todo el día.

—¿Por qué no te gustan mis chistes? Bien, algunos son mejores que otros, pero al menos hablan de nosotros?

—Volvería a usar el halo si con eso me devolvieran las alas.

Chitragupta terminó el café y removió la borra del fondo para adivinar el futuro, pero no vio nada. Nada había vuelto a la normalidad. Lee el resto de esta entrada

Cuentos de invierno (ficción)

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Console CowboyPor Ramiro Sanchiz.

Una mañana de julio Federico Stahl se despertó en una habitación que no conocía, acostado en el piso sobre un enorme nudo de frazadas y un acolchado. A su lado había una chica de cabello mitad rapado y mitad largo y lacio, teñido casi completamente de violeta ceniciento. No la reconoció. La memoria de Federico tenía, en ese momento, el color de una hoja de papel pasada por varias iteraciones de una mancha de café.

Hacía frío, así que se acurrucó en las frazadas. La chica quedó al descubierto y Federico descubrió que estaba desnuda, era un poco gordita y tenía un tatuaje de la portada de Mona Lisa Overdrive en la cadera izquierda. Muchacha ciberpunk, pensó, y se alegró de que, de alguna manera, la noche anterior no había debido ser de las malas. Probablemente, habría que añadirle, claro, pero también reparó en el fuerte olor a sexo y a menstruación que embolsaban las paredes del cuarto. Se miró la pija y notó pequeñas costritas de sangre amarronada. Entendió que no habían usado preservativos, pero no le importó o apenas le importó. Lee el resto de esta entrada

Un cuento de terror para Erizo (ficción)

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calamares_tuePor Tué Tué.

(Primera parte)

Desde hace un tiempo, Juan Calamares ya era toda una celebridad y disfrutaba de todo los beneficios que conlleva la fama. Su banda era conocida por todo Santiago y pronto en todo en el país. Imponiéndose en un corto periodo, sobre todas las bandas underground de Chile, algo que no le pareció nada raro entre los fans y circulo de amistades del cantante. Pero, ¿qué sabían ellos sobre lo que hace Calamares en verdad? Él para conseguir esa fama, tuvo que comprometerse en algo, que tarde o temprano se iba a cobrar, y con muchos intereses. Así lo descubría Calamares esa noche primaveral, al amparo de la luna plutónica. Lee el resto de esta entrada

Desolación (ficción)

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Mars: Adrift on the Hourglass Sea – Desolation and the Sublime on a Distant Planet – Nicolas Kahn and Richard Selesnick

Mars: Adrift on the Hourglass Sea – Desolation and the Sublime on a Distant Planet – Nicolas Kahn y Richard Selesnick

Por Luis Saavedra

Me habló y me trajo recuerdos de un mar que ya no existía, al interior de Eurasia. Un idioma que se movía en convoluciones lentas en mi cerebro, levantando imágenes de rostros pétreos. Desvié la mirada, pero ya era muy tarde.

—¿Sigues despierta?

No podía moverme, estaba muy cansada. Cansada de todo. Cerré los ojos más fuertemente, pero la frialdad de su presencia se intensificó.

—¿Sigues despierta? No deberías verme. Lee el resto de esta entrada

La columna gorda del Gordo Vimana: “Tuiques en Arsenarl”.

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unrelatedLee la primera parte, la segunda parte y la tercera parte.

Hola, ya me conocen. Soy el Gordo Vimana. O sea, si no han leído mis episodios anteriores entonces esta es la oportunidad para conocerme. O sea, estoy en una misión que me encomendó un viejito que no tengo la más puta idea en donde lo conocí, pero insiste en que le escriba un “algo” para su libro. O sea, yo no tengo idea de escribir, pero la gente insiste en que lo haga. Y me pagan por ello. O sea sí, les digo que soy crítico y toda la vaina, y la gente es tan weona que me cree. O sea, estoy en aprietos. Lee el resto de esta entrada

Vendetta (ficción)

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UnrelatedPor Tué-Tué.

Había pasado mucho tiempo desde que él dejo de publicar tonterías por las redes sociales. Todos pensaron que se fue de viaje a un lugar desconocido. Algunos creyeron que se fue al Tibet para liberarlo y aprender sobre la meditación, otros pensaron que se fue a entrenar las disciplinas de un antiguo clan de asesinos japoneses. Y unos pocos tuvieron la idea que viajo al sur de Chile a buscar una parte de su árbol genealógico, que supuestamente pertenecía al pueblo mapuche y, además, para aprender los conocimientos que poseían los kalkus y machis. Pero la verdad, es que nadie sabía adonde fue. Lee el resto de esta entrada