Archivo de la etiqueta: Dios

Las crónicas de Calamares y Saavedra: El falaz manipulador Luis Saavedra

Estándar

Por Juan Calamares

¿Por qué la fuerza (la faz del león) se apresta a hacer el mal? Su propósito era herirme y robar la luz que había en mí.
Pistis Sophia. El evangelio de Valentino

Mi nombre es Juan Calamares y soy músico y escritor. He grabado varios discos y estoy pronto a publicar una novela. Tengo una tienda de anteojos y pertenezco al grupo literario Erizo, junto a los escritores Sergio Amira, autor de “Identidad suspendida”, y Luis Saavedra, editor y novelista, publicado en diversos idiomas. Esto es así y es inmutable y constitutivo de buena parte de mi biografía. Pero pasemos a los hechos.

Un día estaba en mi tienda cuando llamó Saavedra. Luis es un tipo extrañísimo con una personalidad fragmentada entre el sabio y el payaso, muy ad-hoc a una hipotética carta del tarot llamada el hermafrodita. Luis quería que lo ayudara a cambiarse de casa el fin de semana. Yo no tenía nada mas que hacer así que accedí.

Estábamos a lunes y por alguna razón pasé toda la semana pensando en la mudanza, como un obseso o como un depravado que tuviese a las casas como fetiche sexual. Algo muy raro, ya que por lo general no le doy muchas vueltas a esa clase de cosas. En fin, el sábado partí a casa de Saavedra.

Quien haya leído mis historias “Calamares-Saavedra”, sabrá que la casa de Saavedra es un rectángulo minúsculo, hecho de latones, pero principalmente de cajones de verduras y que está enclavada en una torre de escombros que domina un gigantesco basural. El lector igualmente, sabrá que la casa de Saavedra no está necesariamente ahí, sino en ninguna parte, o bien en otra dimensión, pues muchas veces sus vecinos no saben que Saavedra existe o bien lo ignoran o se niegan a aceptar su existencia. Como sea, cuando llegué al basural, la casa de Saavedra no estaba.

—¿Qué mierda —dije.

Estaba tan turbado que me puse a dar vueltas en el mismo sitio como un loco, cuando de pronto cuando apareció una turba Lee el resto de esta entrada

El sueño de Dios (relato)

Estándar
El sueño de Dios

El sueño de Dios, por Juan Calamares

Por Juan Calamares.

Durante el último año una duda me ha obsesionado. Si todo sale como lo he previsto pronto la habré resuelto. Mi nombre fue el de Carlos Cienfuegos; pronto mi nombre se desgranará en el universo (he visto el universo). Ya no tengo nombre, lo busco con urgencia. Quizás estas líneas me ayuden a descubrirlo.

La fecha de mi nacimiento no existe. La fecha que dictan los certificados me sitúa abriendo los ojos al mundo en la primavera de 1970. Desde entonces hasta ahora transcurren 45 años. Durante la primavera pasada me encontraba trabajando en una obra literaria interminable y vacua, esto en el plano espiritual; mi existencia concreta (y la de mis tres hijos) era sustentada gracias a una pequeña tienda de abarrotes (en mi esnobismo la llamaba tienda de abarrotes, era en realidad un kiosco). Ambas cosas (mis tres hijos y el kiosco) me habían sido impuestas y eran responsables de mi desinterés por la vida. Mi trabajo dilataba la concreción del suicidio. No sabía ¿cómo podía saberlo? que la existencia podía transformarse así, sin mas, con mi solo deseo.

Lee el resto de esta entrada