Archivo de la etiqueta: Lovecraft

Lovecraft y sus 1001 noches

Estándar
Las Mil y Una Noches, ilustrado por Edward Julius Detmold

Las Mil y Una Noches, ilustrado por Edward Julius Detmold

Por Sergio Fritz

H. P. Lovecraft es el maestro del horror numinoso. Sus poemas y prosa nos sumergen en espacios y ambientes únicos, de arcana memoria.

Amante de la historia, la geografía y los nombres exóticos, no es casual que  sintiera – incluso, a muy temprana edad – atracción por el Medio Oriente y ese laberíntico imaginario llamado Las Mil y una Noches, a los cuales deberá mucho.

Desde ya, el ambiente onírico de sus relatos. El Ciclo de Randolph Carter (colección de cuentos referidos al homónimo personaje, un viajero del mundo de los sueños) es legatario de Las Mil y una Noches. Esa mezcla de magia y viajes que encontramos en el texto clásico árabe es común también a H.P.L.

Las referencias lovecraftianas a Irem, “la ciudad de los pilares”, tienen su origen en el Qur´an y en ciertas traducciones de Las Mil y una Noches. Según el Islam, Irem fue maldita por el pecado de sus habitantes. Esta connotación ominosa será rescatada por Lovecraft.

Ávido lector, su conocimiento, sin embargo, era autodidacta. Esto lo llevará a cometer errores, como llamar al autor del temible Necronomicon (otra invención suya) como Abdul al-Hazred (un demente poeta yemení que vivió durante la dinastía omeya). Nuestro autor ignora elementales normas gramaticales del árabe, pues dicho nombre lleva dos veces la preposición “ul” o “al”. Pero no solo yerra allí, sino que incorpora una palabra de lengua desconocida: “Hazred”.  El término ´Abd (siervo) siempre debe acompañarse de la preposición “ul” o “al” (en castellano: de) y de uno de los 99 nombres de Dios (entre los cuales ¡no existe ningún Hazred!).

Otro término que incorpora en sus escritos es “Al azif”, nombre original del Necronomicon. Pero este término otra vez no es árabe, aunque Lovecraft dice haberlo tomado de una nota hecha por Henley  a una edición de la novela Vathek – cuya fuente principal son Las Mil y una Noches-, y que se referiría al susurro nocturno que hacen ciertos insectos. Esta interpretación no nos parece segura y quizás H.P.L. pensó referirse al término “al-Aziz”, pero cuyo significado no es terrorífico, como nuestro escritor hubiese querido, sino que significa “el victorioso” y es uno de los nombres que el Qur´an (Corán) da a Dios.

Por fin, nombres usados por Lovecraft en sus escritos como Irem, Kuranos, Iranon, Kadath, Nyarlathotep, monte Aran o Sinara tienen la misma sonoridad y magia arábigas que la empleada, noche tras noche, por Scherezade, y que aún siglos después nos sigue encantando.

[CC 2012, Sergio Fritz]

Anuncios

El Lar del Gusano (relato)

Estándar
El lar del gusano

El lar del gusano

Por Patricio Alfonso.

Como dijo Lovecraft, que tenía menos pelo que Farrah Fawcett y más que Telly Savalas pero ninguno de tonto, hay cosas que es mejor no saber. Parece  que yo he terminado sabiendo algunas, por culpa (quien lo diría) de trabajar para las monjitas del convento de Santa Isabel. Ocurre que soy escultor aficionado, y se me da bien aquello de la restauración, y un buen día se me ocurrió aprovechar esta habilidad, y como tengo una prima que estudió con las monjas, le pedí que me recomendara para componer santitos. Las hermanas vieron mi trabajo y quedaron de lo mas contentas.

El convento es un bonito lugar. Ocupa media manzana y está construido casi enteramente de ladrillo rojo. En la esquina del convento hay un paradero de micros donde yo me bajo siempre que tengo un encargo de las monjas, y junto al paradero un quiosco que no tengo idea si alguna vez habrá vendido algo porque siempre está cerrado. Yo trabajo en el mismo convento, porque algunas de las estatuas son grandes y pesadas y sería complejo trasladarlas. Las buenas hermanas me acomodaron un cuarto como taller.

Lee el resto de esta entrada

Crónicas de Alhazred ep. 1

Estándar
Crónicas de Alhazred episodio 1

Kitab al-Aziz

Por el árabe loco.

Soy conocido como Abdul Alhazred, aunque en verdad en árabe legítimo mi nombre es ´Abd al-Hazra (“Siervo del Prohibido”). La culpa del error la tiene el recluso de Providence, el loco-Lovecraft o Lococraft, quien se refería a mí como Abdul Alhazred. Pero, quizás se lo puedo justificar. Su cabeza almacenó demasiados mundos y habitantes ruidosos para que no dejara de errar. Además, el gringuito amante de las pelucas y el decadente Imperio Británico, ¡no tenía por qué ser un experto en árabe. En fin, desde mi estado de larva psíquica pretendo comunicar mis aberraciones a los no menos enajenados que pretendan leerme. Pues, eso lo aseguro, siempre habrá alguien llano a oír mis palabras infectas.

Se acercan tiempos gloriosos. Caos por todas partes. Nyarlathotep construye su morada. Los dioses malditos no pueden estar más cerca…  Sí, en el Kitab al-Aziz, libro que yo escribiera en piel humana (específicamente la de un estúpido estafador de Damasco que me delató ante los sabios coránicos, quienes iniciaron una veloz persecución en mi contra)  predije que cuando las estrellas fueran propicias para el Prohibido, es decir tuvieran una alineación particular (formando un pentagrama con cinco de aquéllas) su Reino estaría cerca.

Y si hasta los malos intérpretes  de los mayas han intuido algo para fechas cercanas (no, ¡sáquenselo de la cabeza! El Día Glorioso no será el 2012, pero tampoco una fecha tan distante a la actual).

Y, yo, desde mi estado psíquico (tan psíquico pero real como Kadath) espero comunícame con algunos  humanos cualificados. Erizo será mi plataforma monstruosa. Aquí me reiré de las inocentes acciones de los hijos de Adán, aunque debo admitir que  a veces no lo son tanto (lo que demuestra que con el tiempo los seres humanos algo aprenden).

Sepan escucharme, sepan leerme, que en mi voz y pluma hay un mensaje más verídico que el de CNN, Salfate y la prensa chilena.

Pero Allah sabe más.

[CC 2011, Sergio Fritz]