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Erizo: Febrero/2014

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Ёжик в тумане

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Las vacaciones son un momento tenso para Erizo. La gente nos abandona y se va a lugares donde no podemos hacerle llegar nuestras ficciones. La playa, el campo y la montaña nos repelen porque siempre fuimos ratas de ciudad destinadas a estar atadas al asfalto y los pequeños departamentos sociales y calurosos. Nos escurrimos por alcantarillas y por antiguos canales de regadío hasta las camas de los millonarios excéntricos, a susurrar en sus sueños las terribles palabras: “tuiques en arsenarl, ¡TUIQUES EN ARSENARL!”.

La columna gorda del Gordo Vimana: “Tuiques en Arsenarl”. Vuelve nuestro gordo más querido por el Padre Erizo y trae más problemas a la gente que lo rodea. Su saga continúa por rumbos que nadie imaginaría porque nadie lo lee.

La estatua ecuestre de Teobaldo Mercado (Ficción), por Tué-Tué. El más joven adalid de la Extravangancia Ficción nos regala este cuento que es un especie de viaje a la semilla o algo así, que esperamos que atraiga a muchos lectores para Erizo, ahora en esta hora aciaga del verano.

Luis Saavedra no tiene Facebook ni Twitter porque es un cavernícola tecnológico que cree que su alma será robada por Mark Zuckerberg para quizás qué fines estrambóticos. No se da cuenta que ya es suficiente humillación pertenecer a grupos como Erizo, que le roban no solo el alma sino también dinero.

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Erizo: Enero/2014

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Ёжик в тумане

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Un nuevo año para webear al Innombrable. 365 nuevos días para humillarlo, intentar reconciliarnos, reconociliarnos, y volverlo a humillar en un ciclo infinito de dulzura y agraz que empezó hace milenios, en las cavernas de Altamira. Entonces el Innombrable era un humilde dibujador de manos en las murallas que se peleaba con todos porque decía que era un troll, concepto que nadie entendía entonces. En eso llegaron tres chicos nuevos a la tribu que respondía a los nombres de Amu, Saa y Calar que de inmediato hicieron buenas migas con el Innombrable -en aquel tiempo, Inno. Con el tiempo se dieron cuenta que Inno era un viejito muy chistoso y comenzaron a dibujar sus aventuras en en los muros. La tribu entera rió, pero Inno pensó que eran ofensivas. Veinte mil generaciones después seguimos en la misma disyuntiva. Las aventuras del Innombrable son chistosas para todos, menos para su inspirador.

Solsticio, por Luis Saavedra (ficción). En una época en la que todo es posible, Juan Calamares tiene diez años y el mundo es nuevo para sentirlo. Es la bendita edad que no contempla remordimientos ni consecuencias. Saavedra describe una aventura maravillosa en la vida de Calamares y sus amigos.

El Gran Erizo (ficción), por Martin Muñoz Kaiser. Nos honra con su participación uno de los escritores jóvenes chilenos más prometedores del último tiempo: Martin Muñoz Kaiser, autor de la épica El Martillo de Pillán, Warm Blooded Killers (en conjunto con el erizo Amira) y Evento Z: hambrientos en Valparaíso, novela de zombies a ser publicada este año. Si quiere saber más sobre este musculoso autor, vea aquí la entrevista realizada por Grupo Erizo mientras comían empanadas.

DETRÁS DE LAS RISAS: La verdadera historia de Grupo Erizo contada por sus protagonistas, por Juan Calamares. Para quienes no conozcan qué es el grupo Erizo, aquí se enterarán que siguen sin saberlo. Amira, Calamares, Saavedra y muchos extras de lujo como Jorge Baradit y Teobaldo Mercado, y otros de medio pelo como Tué-Tué, en un texto que hará explotar las neuronas de felicidad.

Vendetta (ficción), por Tué-Tué. La extravagancia ficción es el género literario inventado por este autor y que causa furor en Europa, Estados Unidos y Japón. Un estado emocional de alienación que obliga al lector a hacer su mejor esfuerzo para no ser devorado por la pluma del autor. Un nuevo volumen a la biblioteca Tué-Tué, que ya habíamos inaugurado con La Despedida de Soltero de Luis Saavedra.

Lo que Juan Calamares sabe de las mujeres, por Sergio Alejandro Amira. Y terminamos este mes con un texto del ex Remigio Aras que investiga en las entrañas de esa bestia musical llamada Juan Calamares. Un texto lleno de placer por la muerte y la degradación y el caos que acabará con este universo tarde o temprano, para gran placer de los erizos que están hasta las pelotas de vivir en esta realidad. Venga a leer lo que Calamares piensa de las bestias sensuales llamadas mujeres.

Lamentablemente no pudimos sacar nuestro especial de Navidad. Nos fallaron las fuerzas y el único que cumplió fue Amira. Nuestras resoluciones de inicio de año es volver a escribir las aventuras del Gordo Vimana, El Fin de Erizo y todas las series que están inconclusas y que ya no nos acordamos de qué iban. Todavía queda literatura para excéntricos millonarios dando vueltas en las cabezas de pordioseros de los esclavos que laboran en Erizo.

El Padre Erizo elige a Sapiola (Tragedia en un acto)

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Por Juan Calamares

Dramatis personae:

Padre Erizo (Dios primigenio, místico, orate, creador de una secta de imbéciles)
Saavedra (Filósofo)
Sapiola (Tonto)
Perromelón (Cancerbero)
Ferrada (Nihilista)
Amira (Amira)
Teobaldo (Científico)
Sofía (Venus)
Calamares (Un gran hombre)

(El limbo. Un escenario hecho de roca. El piso está mojado, hay cosas vivas que serpentean en la superficie. En un trono de huesos humanos está Padre Erizo. A sus pies Perromelón. A su derecha Sapiola. Saavedra cae por un agujero del techo)

Saavedra: ¿Dónde estoy?

Padre Erizo: Hijo mío…

(Saavedra corre donde Padre Erizo y le besa el anillo. Abraza a Perromelón)

Saavedra: ¡Oh, Padre Erizo,! ¡el mundo real es cruel, tan cruel! Afuera conocí a un hombre terrible, llamado Juan Calamares. Me humilló, Padre Erizo. No respetó mi filosofía y me humilló (Saavedra mira a Sapiola, es su doble exacto. Su piel es su piel, sus huesos son sus huesos) ¿Y éste quien es, Padre Erizo?

Padre Erizo: Su nombre es Sapiola. Es tu doble opuesto. Un mal reflejo. Tú eres sabio, él es tonto, tú eres atractivo a las mujeres, él las repele.

(Saavedra escruta a Sapiola. Le retuerce la cara)

Saavedra: No es una máscara. Pero juro como que me llamo Luis Saavedra que es un tonto, ¡ja!, un gran tonto.

(De un agujero del techo cae Ferrada) Lee el resto de esta entrada

Las crónicas de Calamares y Saavedra: El falaz manipulador Luis Saavedra

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Por Juan Calamares

¿Por qué la fuerza (la faz del león) se apresta a hacer el mal? Su propósito era herirme y robar la luz que había en mí.
Pistis Sophia. El evangelio de Valentino

Mi nombre es Juan Calamares y soy músico y escritor. He grabado varios discos y estoy pronto a publicar una novela. Tengo una tienda de anteojos y pertenezco al grupo literario Erizo, junto a los escritores Sergio Amira, autor de “Identidad suspendida”, y Luis Saavedra, editor y novelista, publicado en diversos idiomas. Esto es así y es inmutable y constitutivo de buena parte de mi biografía. Pero pasemos a los hechos.

Un día estaba en mi tienda cuando llamó Saavedra. Luis es un tipo extrañísimo con una personalidad fragmentada entre el sabio y el payaso, muy ad-hoc a una hipotética carta del tarot llamada el hermafrodita. Luis quería que lo ayudara a cambiarse de casa el fin de semana. Yo no tenía nada mas que hacer así que accedí.

Estábamos a lunes y por alguna razón pasé toda la semana pensando en la mudanza, como un obseso o como un depravado que tuviese a las casas como fetiche sexual. Algo muy raro, ya que por lo general no le doy muchas vueltas a esa clase de cosas. En fin, el sábado partí a casa de Saavedra.

Quien haya leído mis historias “Calamares-Saavedra”, sabrá que la casa de Saavedra es un rectángulo minúsculo, hecho de latones, pero principalmente de cajones de verduras y que está enclavada en una torre de escombros que domina un gigantesco basural. El lector igualmente, sabrá que la casa de Saavedra no está necesariamente ahí, sino en ninguna parte, o bien en otra dimensión, pues muchas veces sus vecinos no saben que Saavedra existe o bien lo ignoran o se niegan a aceptar su existencia. Como sea, cuando llegué al basural, la casa de Saavedra no estaba.

—¿Qué mierda —dije.

Estaba tan turbado que me puse a dar vueltas en el mismo sitio como un loco, cuando de pronto cuando apareció una turba Lee el resto de esta entrada

Erizo: principios de Junio (Especial Teobaldo Mercado)

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Y hénos aquí en el especial Teobaldo Mercado, ese gran desconocido. Pero muchos se preguntarán: ¿quién es Teobaldo Mercado? Avergonzáos, un escritor al que el gran Sergio Meier Frei nombró como “el eslabón perdido de la ciencia ficción nacional”, no puede ser ignorado. Pues bien, Teobaldo es… Él es… usa gruesos cristales y construye naves espaciales. Pero es mejor que escuchen el himno compuesto por Calamares para esta ocasión. Dénle al PLAY del final de este post.

Orígenes del grupo Poliedro, según Teobaldo Mercado (entrevista). Remigio Aras nos brinda una oportunidad inmejorable para adentrarnos en la creación de uno de los mitos literarios de todos los tiempos: el Grupo Poliedro. Mercado, desde su Fortaleza de la Soledad y con 94 años, rememora momentos memorables como cuando fue cruelmente traicionado por los Plosoms.

Pluma Invitada: Crítica a Sonrisas Estelares, por Sergio Alejandro Amira. Una reseña al más jocoso de los libros de Teobaldo Mercado. Un libro que está plagado de guiños a los personajillos de la literatura fantástica chilena. Por favor, si lo ven por allí (y es muy escaso), no pierdan la oportunidad de adquirirlo.

Los Plosoms: La Extraña Dimensión Mercadia (Ficción), por Andrés Silva Odellober. Continúa la saga de space opera, cortesía de una de las mentes más afiebradas de Erizo. Nuestro heroico científico, que no es aventurero ni guerrero, sino científico, llega por un agujero de gusano hasta la dimensión más extraña de todas, llena de extraña fauna. Y no son los calzoncillos de Calamares.

Oda a Teokrito Merkado (poema), por Sergio Fritz. Un sensible, y afectado, homenaje al maestro de Providence, metiendo a Mercado en el baile. A Fritz le gusta regodearse en las palabras ominosas para describir a Teokrito, rey de la ciencia ficción cincuentera.

La maldición de Teobaldo Mercado (Ficción), por Juan Calamares. Cuando dos investigadores de lo paranormal son invitados por un misterioso personaje a su casa para ver el caso de posesión más impresionante de sus vidas, y del cual puede que no salgan con vida, el lector se pregunta: “¿a quién quiere engañar el autor con estas patrañas?”.

Teobaldo sabio guerrero monje, Mercado locura abismo santo (Ficción), por Luis Saavedra. Teobaldo Mercado ha sobrevivido a la Guerra Total de 2012 que acabó con todas las formas de vida. En busca de un sentido de vida, viaja hacia el desierto para encontrarse con su pasado. Si no lo logra, entonces puede que su existencia haya sido en vano. Amor, aventuras, amor y más aventuras en una nueva aventura desde la genial mente de Nicanor Parra, pero lamentablemente escrita por Saavedra.

Esperamos que disfruten este especial como nosotros lo hicimos. Y recuerden: somos todos teobaldomercaderos.

PD: En un frente más doméstico, Sergio Fritz ha vuelto a pertenecer al Grupo Erizo. Después de aclarar la comedia de equivocaciones que resultó en su expulsión, los Erizos nos reunimos para conversar en su librería. Como debía pagar la once de premiación del “Pepe Yeruba” Award, nos abrazamos y reconciliamos. La única condición fue que no podíamos entrar todos a su librería para que al menos un cliente ingresara. De modo que se decidió que Andrés Odellober dejara de pertenecer a nuestro grupo y que este sea su último número. ¡Bon Voyage, Andrés!

Pluma Invitada: Crítica a Sonrisas Estelares, de Teobaldo Mercado.

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Sonrisas Estelares

Sonrisas Estelares

Por Sergio Alejandro Amira

Recientemente leí Stranger Than Fiction: True Stories (2004) de Chuck Palahniuk traducido al español bajo el titulo Error humano. Este libro es una recopilación de reportajes, entrevistas y ensayos breves algo irregular que sin embargo contiene algunas valiosas reflexiones, sobretodo en lo que a los procesos de creación literaria se refiere.

En el último ensayo titulado Consolation Prizes, Palahniuk habla de cómo sus amigos, las acciones emprendidas por sus amigos y por él mismo junto a ellos, se convirtieron en la base de su famoso libro Figth Club. Tenía esto en mente ayer durante el lanzamiento de Sonrisas estelares, el cuarto libro de Teobaldo Mercado, y lo tuve aún más una vez finalizada, la lectura de Otro día, la novela corta con la que remata esta singular colección. Lee el resto de esta entrada

Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (PARTE 4 y final)

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Así es gatito, el serial se acaba, pero descuida, que todo termina bien.

Así es gatito, el serial se acaba, pero descuida, que todo termina bien.

Lea la primera, segunda y tercera parte de esta historia.

Por Luis Saavedra.

“Quizás nunca hubo primera parte del plan”. Era un pensamiento para derrotados de antemano. Nada representativo de su estilo. Y no podía quedarse paralizado, mientras Gargamel cargaba contra él. Así que hizo lo único que podía hacer: correr a su encuentro liberando toda su furia y dejar que los procesos de su mente liberaran las formas contenidas en la simulación. Comenzó a crecer hasta llegar al tamaño de su enemigo y sus extremidades se cubrieron de una coraza calcárea. Cada pisada dejó una marca más profunda, grande y pesada, sintiendo que su corazón era un motor industrial que llevaba adelante la bestia magnífica en la que se había convertido. Su furia se mezcló de euforia, respondiendo a la inundación de endorfinas y adrenalina que su sistema liberó anticipando la batalla. Al momento del choque, ya se habían equiparado las fuerzas. Lee el resto de esta entrada