Archivo de la etiqueta: Sergio Fritz

“La ciudad de los hielos” – Una novela olvidada del Mito Antártico.

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La ciudad de los hielos - Richard Sharpe Shaver

La ciudad de los hielos - Richard Sharpe Shaver

Por Sergio Fritz

Richard Sharpe Shaver (1907-1975)[1] es el autor, junto a Chester Geier (1921-1991)[2], de una  interesantísima novela  llamada “La  ciudad  de  los  hielos”[3],   perteneciente  a  lo  que puede llamarse con propiedad “Mito Antártico”, en el cual han de incluirse autores como E.A.Poe, H.P.Lovecraft y Miguel Serrano[4], especialmente.

Las razones para situar a la novela de Shaver en este campo pueden expresarse en los siguientes enunciados, cuyo desglose vendrá en las próximas líneas:

1.- La Antártida como centro narrativo;

2.- La Antártida como mysterium y lugar hostil; y

3.- La Antártida como sede de una civilización oculta y milenaria; y de fuerzas especialmente Lee el resto de esta entrada

Erizo: mediados de Marzo

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Ёжик в тумане

Se acabaron las vacaciones y nos enfrentamos al fin de mundo personal y no letal que es volver a la rutina diaria (trabajo, estudio, lo que sea que hagas el resto del tiempo). Pero Erizo es un ser mágico que vive el año (quizás no sea la medida de tiempo exacta, considerando las tres dimensiones extra en su mundo de origen) de manera diferente. ¡Feliz, feliz no-cumpleaños!, decía el Sombrerero Loco, y esto es algo parecido. Para asegurar una sonrisa pepsodent, Erizo les dedica estos textos de felicidad absoluta, repletos de buenas intenciones y gente linda digna de conocer. Feliz no-vacaciones para todos ustedes.

Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (parte 2), por Luis Saavedra. Segunda parte de cuatro sobre la vida del escritor conconino. ¿Qué tiene que ver Katy Perry, el Imperio Romano y uno de los erizo cuyo nombre no se revelará aquí? Venga, acomódese y lea.

Sobre seres caídos del cielo, por Sergio Fritz. Este podría ser un artículo sobre gente que se descresta en aviones o decide suicidarse lanzándose al vacío desde el piso 15, pero no, Fritz se refiere a ánimas menos mundanas y mucho más incógnitas y feroces.

El Templo del Horror, por Andrés Odellober. Tan horrorosa como ver a Patricia Maldonado en tanga atigrada, es la inquietante sensación que surge de ver en la oscuridad y descubrir que está llena del alma humana más negra. Qué oración tan bonita.

La destrucción por el Arte, de Juan Calamares. Nuevamente (y ya van como tres veces) Calamares se coloca como protagonista de sus ficciones para vivir desaforadas aventuras que nadie toma en serio. ¿El Arte es aquello que hacemos cada vez que respiramos o existe algo mejor?

Recuerden que los erizos son excéntricos millonarios que se matan trabajando en labores paupérrimas y poco honorables, precisamente porque son excéntricos.

Sobre seres caídos del cielo

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Stanley Donwood's pandemons

Stanley Donwood's pandemons

Por Sergio Fritz

NOTICIA PREVIA: Este artículo fue escrito en 2002. No hemos querido modificarlo, pues a pesar de algunas cuestiones menores, mantiene plena vigencia.

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La existencia de vida fuera de nuestro mundo ha sido una preocupación extendida en el tiempo, y es cierto que jamás se detendrá, pues más allá de una simple curiosidad sobre lo que ocurre tras nuestras fronteras tangibles, habita una pregunta metafísica. Lee el resto de esta entrada

Erizo: mediados de Febrero

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Ёжик в тумане

Erizo tiene un regalo en este 14 de febrero. Un regalo de amor para todos ustedes, por que estamos tan enamorados de nosotros mismos que donamos a la humanidad estos textos perfectos con un poco de sexo (esa cosa secreta y cochinona de la que no se hablaba cuando niños), otro poco de humor y una pizca de conspiranoia. Una mezcla perfecta, afrodisíaca y secretiva.

Pasión mefistofélica, por Andrés Odellover. ¿Quiere tener un affair con un ser de las tinieblas? Váyase con cuidado que le puede quedar gustando.

Asedio a la casa del Conde Tiros, por Sergio Fritz. Magno Tiros es el protagonista de esta picaresca farsa tan dantesca como los calzoncillos de Juan Calamares.

Negocio redondo, por Patricio Alfonso. El que engaña al mismo Diablo tiene toda nuestra admiración, tiene toda la probabilidad de transformarse él mismo en un demonio.

El erotismo de Thomas Dolby, por Juan Calamares. Una indagación sesuda, concienzuda, patafísica de aquel asqueroso submundo de la venta del sexo por veinte mil pesos la hora, con un contacto y un francés incluido.

Vidas imaginarias de mis amigos: Sergio K. Amira (PARTE 1), por Luis Saavedra. Seguimos destruyendo las relaciones de amistad y ponemos en contextos peculiares a los compadres de Saavedra. Hoy le toca a un escritor tan famoso como cualquier integrante de Yingo.

Regálense amor y háganse tiras este catorce. Es un mensaje del Servicio de Bienestar de Erizo.

Asedio a la casa del Conde Tiros

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Nido, por Ricardo Chávez

Nido, por Ricardo Chávez

Por Sergio Fritz

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Estábamos con mi amigo y tocayo Sergio Meier en cuasi-eternas disquisiciones acerca de los controvertidos escritos alquímicos de Isaac Newton, la importancia de la letra Aleph para los kabbalistas, el pensamiento rúnico de Guido von List y las proezas imaginativas de Philip K. Dick. La tarde era agradable y luego de unos cafés en un tugurio de Santiago centro, sentíamos que la velada exigía más emociones.

Fue en esos momentos cuando Meier  sugirió la idea de acompañarlo a visitar a uno de sus curiosos amigos, quien precisamente realizaría una fiesta esa noche.

—No, Magno Tiros es alguien distinto… Sí, no me lo reproches, tengo conocidos y cofrades excéntricos.  Pero, Magno es de una especie hoy en extinción. Lee el resto de esta entrada

Lovecraft y sus 1001 noches

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Las Mil y Una Noches, ilustrado por Edward Julius Detmold

Las Mil y Una Noches, ilustrado por Edward Julius Detmold

Por Sergio Fritz

H. P. Lovecraft es el maestro del horror numinoso. Sus poemas y prosa nos sumergen en espacios y ambientes únicos, de arcana memoria.

Amante de la historia, la geografía y los nombres exóticos, no es casual que  sintiera – incluso, a muy temprana edad – atracción por el Medio Oriente y ese laberíntico imaginario llamado Las Mil y una Noches, a los cuales deberá mucho.

Desde ya, el ambiente onírico de sus relatos. El Ciclo de Randolph Carter (colección de cuentos referidos al homónimo personaje, un viajero del mundo de los sueños) es legatario de Las Mil y una Noches. Esa mezcla de magia y viajes que encontramos en el texto clásico árabe es común también a H.P.L.

Las referencias lovecraftianas a Irem, “la ciudad de los pilares”, tienen su origen en el Qur´an y en ciertas traducciones de Las Mil y una Noches. Según el Islam, Irem fue maldita por el pecado de sus habitantes. Esta connotación ominosa será rescatada por Lovecraft.

Ávido lector, su conocimiento, sin embargo, era autodidacta. Esto lo llevará a cometer errores, como llamar al autor del temible Necronomicon (otra invención suya) como Abdul al-Hazred (un demente poeta yemení que vivió durante la dinastía omeya). Nuestro autor ignora elementales normas gramaticales del árabe, pues dicho nombre lleva dos veces la preposición “ul” o “al”. Pero no solo yerra allí, sino que incorpora una palabra de lengua desconocida: “Hazred”.  El término ´Abd (siervo) siempre debe acompañarse de la preposición “ul” o “al” (en castellano: de) y de uno de los 99 nombres de Dios (entre los cuales ¡no existe ningún Hazred!).

Otro término que incorpora en sus escritos es “Al azif”, nombre original del Necronomicon. Pero este término otra vez no es árabe, aunque Lovecraft dice haberlo tomado de una nota hecha por Henley  a una edición de la novela Vathek – cuya fuente principal son Las Mil y una Noches-, y que se referiría al susurro nocturno que hacen ciertos insectos. Esta interpretación no nos parece segura y quizás H.P.L. pensó referirse al término “al-Aziz”, pero cuyo significado no es terrorífico, como nuestro escritor hubiese querido, sino que significa “el victorioso” y es uno de los nombres que el Qur´an (Corán) da a Dios.

Por fin, nombres usados por Lovecraft en sus escritos como Irem, Kuranos, Iranon, Kadath, Nyarlathotep, monte Aran o Sinara tienen la misma sonoridad y magia arábigas que la empleada, noche tras noche, por Scherezade, y que aún siglos después nos sigue encantando.

[CC 2012, Sergio Fritz]

Erizo: primeros de Enero

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Ёжик в тумане

Erizo es tan tímido que solo sale una vez al mes. En una era en que la cantidad tiene que ser demoledora, tal vez introducir esta anomalía implique que nos deseen con más fuerza. De hecho, hay quien dice que los libros debieran leerse a la velocidad con que fueron escritos. Disfruten, paladéen estos escritos porque el 2012 puede ser el primero o el último. Tanta incertidumbre es divertida.

El Sueño de Dios, por Juan Calamares. ¿Usted es de aquellos que tienen iluminaciones? ¿Gusta de preguntarse por la trascendencia? Este cuento es suyo.

De los extremos del Bien y el Mal, por Pablo Andrés Silva. Un filósofo entre los bárbaros, Pablín reflexiona y reflexiona y su latín es impecable, hay que decirlo.

El Lar del Gusano, por Patricio Alfonso. Elegancia la de este señor que escribe como si estuviera solo en el mundo. Monjas y quioscos, combinación brutal para la acción desatada.

El Juego de Doorbys, por Sergio Fritz. La literatura está llena de juegos, la literatura misma es un juego. Juguemos a que podemos imaginar cualquier cosa.

La última canción para Supermán, por Luis Saavedra. La artisticidad, los artistas, lo artístico. ¿Para qué estar tan serios? En algún momento terminamos riéndonos de todo.

Celebremos el nuevo año 2012 con esta clase de literatura para excéntricos millonarios.