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Pasión Mefistofélica (poesía)

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Vampiro.1997.Alvaro Pemper

Vampiro.1997.Alvaro Pemper

Por Andrés Odellober.

Todo comenzó en un bar. Su mirada me devoró.
Yo me acerqué y le invité unas cuantas copas.
Llevaba un largo vestido rojo escarlata que cubría su eternidad.
Sus manos y sus pálidas mejillas eran tan frías como el hielo.

No recuerdo su nombre, sólo sé que me enamoré, desesperadamente
De su enigmática belleza, de su burda expresión.
La invité a mi hogar, la dama de cabello bermejo aceptó,
Pues me confesó que venía de un lejano y desconocido lugar.

Era tenebrosamente hermosa. Sus ojos eran como llamas incandescentes,
Sus palabras eran como cuchillos filosos.
Aún puedo sentir sus infames labios tajando los míos.
Me poseyó, me hipnotizó, de alguna manera mi alma ahora le pertenece.

Pasamos la noche, ella me acarició, incluso mire, esta es su… ¡Mierda!,
¿Cómo puede ser? No entiendo, creí haber guardado su fotografía.
Puedo jurar que estuvo hace un momento conmigo, su fuego me surcó.
Todo es tan confuso, sólo desapareció. Cenizas y azufre en mi cama.

La siniestra voz me dice que nos volveremos a ver.
Ella me buscará, sé que así será
Y cuando me encuentre, yo estaré listo.
Me consumiré en el universo de lo desconocido.

Por favor, sírvanme otra copa.

[CC 2012, Andrés Odellober]

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La Marca del Vampiro, de Tod Browning

La Marca del Vampiro, de Tod Browning

Por Patricio Alfonso.

A la memoria de Lucía Mortensen (1951 – 1968), arrebatada en su máximo esplendor.

Como tantas otras veces la veo regresar al filo de la alborada, envuelta en su sudario blanco. Vuelve la cabeza hacia mí y puedo vislumbrar un resto de sangre fresca deslizándose por su barbilla. Nos saludamos con una inclinación de cabeza  –yo hago la última ronda por el camino del cementerio–  y luego ella se refugia en el sepulcro de los Mortensen. Pero esta ocasión es distinta.  El hombre de las estacas y los crucifijos le sigue los pasos. Ella me dirige una mirada intensa, quizá preñada de alguna forma de desesperación. Le hago un gesto y me sigue a la tumba de Ignacio Balladares, una de las más lujosas e imponentes del camposanto. Lee el resto de esta entrada